lunes, junio 25, 2007

EL "LEEDOR" DE LIBROS

Todo comenzó con la llegada de un pelau, de esos que tienen plata pa' preguntarme si tenía el libro "María" de Jorge Isaacs. Revisé y se lo mojtré. El pelau lo miró, lo hojió y me dijo que necesitaba un resumen porque tenía que exponerlo al día siguiente.

Como yo soy poej tiluchi se me encendió el foquingo y le dije: yo lo leo y mañana tempraningo le entrego un resume, pero me da cincuenta pesoj ahoringa. Viera ujté de desconfiau el pelau e porra, - ¿todo el libro? - me preguntó y - poej- yo le rejpondí - pa' mi este libringo ej nada. Medio desconfiando me entregó lo cincuenta peso viera ujté, pero tras que se fue comencé a leer el libringo, hajta laj tré de la mañana, anotando, surayando y luego a la primera hora me fui a un café interné y todingo lo pasé a la computadora, porque yo ejtudié técnico en wor y essel poej viera ujté.

Doce en punto lo esperé al pelau en la puerta de su colegio, y le entregué el resumen. Le fue bien porque dejpué trajo a suj amigo, todingo flojonazo y con plata. Así resumí "La Iliada", "La odisea" novelaj nacionale como "La niña de su ojo" que piden harto viera ujté y que no se encuentra poej en el interné, no hay. Luego resumí unaj cuantaj de esaj de autoayuda dizqué como "Juventú en ésstasi" y así negociango que me salió.

Al principio vendía solo la fotocopia a dié peso, pero dejpué empezaron a pedir en disqué, y no alcanza el tiempo pa' estar yendo al café interné a cada ratingo. Me presté plata de JacintoCéspede, me compré una computadora buenanga con su impresoringa así chiquitinga pero diga ujté que rendidor el aparatingo ese. Cuando le fui a devolver la plata a JacintoCéspede, me dijo que le debía máj. Claro, se enteró de que mi negocio era puej de éssito y diga ujté que usurerango me quizo sacar casi quinientoj dólarej de interese. Elay que me enojó y le dije en su cara que era un pillo, un usurero y ahí nomáj me plantó pa' mij doj dijparos. Chupau habia estau, yo no sabía.

Me llevaron de emergencia al San Juan de Dió y la mujer de JacintoCéspede me suplicó que no lo denuncie -vamoj a arreglar nomáj- me dijo y yo poej soy bueno, pero no opa. No lo denuncié pero me hice perdonar el préjtamo y no le pagué un centavo.

Ahora tengo doj ayudante que queman loj resúmene en CD, pero yo nomáj leo loj libringos, yo nomáj losurayo, loj resumo. Cuando tenga máj platinga me voy a operar la pierna y voy a quedar como antej de loj diparos.

viernes, junio 22, 2007

HAGAMOS PAÍS

Estrenemos el sentido común, abramos la mente y el corazón.

miércoles, junio 20, 2007

SAN JUAN

San Juan con fogata

Lo más esperado de la noche del 23 de Junio de todos los años – cuando yo era chica – eran precisamente las fogatas.

Esperábamos que anochezca y empezábamos a abrigarnos con lo que podíamos para que cuando mis papás lleguen del trabajo empecemos la fogata ya!

Recuerdo el beso frío de mi mamá y de su perfume cuando llegaba de la oficina con sus paquetes de estrellitas para que juguemos hasta gastar la última, inventando con mi hermana Liz todo lo inventable. Comíamos hot dogs, y cuando se acababan las estrellitas – como a las once de la noche – apagábamos la fogata y nos íbamos a dormir.

Generalmente San Juan coincidía con el último día de clases, así que cuando éramos changuitas había la costumbre de aprovechar este último día y repartir decenas de papelitos pequeños para que los amigas(os) y conocidos del cole escriban sus buenos/malos deseos. Doblábamos los papelitos (ojo, sin leerlos) y los guardábamos hasta la noche. Una vez encendida la fogata empezábamos a leerlos uno por uno: si los deseos eran buenos, quemábamos el papelito en la fogata para que se cumplan; si eran malos deseos teníamos listo un frasco con agua para meter esos papelitos y que los deseos no se cumplan. Era super divertido, sobretodo por que siempre nos dábamos formas para “marcar” el papelito de alguna persona especial y leer su deseo era lo más esperado.

San Juan sin fogata.

Para San Juan del '99 ya vivíamos en Santa Cruz. Mi Rodri tenía casi dos añitos y mi Sebas estaba todavía en la barriga. Yo había comprado salchichas, pero olvidé el pan, así que mandamos a la Amalia (la empleada) a comprar pan de hot dog. Nada. La pobre recorrió todas las tiendas cercanas, fue hasta la plazuela, casi llega al primer anillo y nada de nada, vino con la novedad de que no había en ninguna parte el famoso pan de Hot dog, así que yo toda furiosa - pues las salchichas ya estaban frías- me fui a la tiendita cerca de mi casa y pregunté dónde fregados podía encontrar pan de hot dog. La señora Tere me dijo que no sabía y mientras me hablaba llega una señora y le dice “me da pan de panchito” y doña Tere le da ¡pan de hot dog!!!!!.

Nunca había comido un panchito en mi vida, pues es como un hot dog pero con papas fritas molidas, choclos pequeños y queso rallado. Francamente un manjar.

Ahora que no se puede hacer fogata no queda otra que concentrarse en los mentados panchitos y fuegos artificiales. Sí, ya sé, los fuegos artificiales son peligrosos y nada buenos para el ecosistema, pero mis hijos – y mi marido – los disfrutan al máximo.

La tradición es comprar un kilo de salchichas marca Stege que cada año vienen con un amuleto de la buena suerte diferente, así que el papá abre la cajita del amuleto y yo les cuento la historia que viene en un papelito. Luego preparamos los panchitos que son una delicia – el Rodri se puede comer cuatro como si nada – y después de los panchitos, los fuegos artificiales y las estrellitas. Es de lo más divertido, especialmente cuando alguno de los amigos de mis hijos está en la casa .

Ojalá este año pueda venir mi esposo paras esas fechas, pues San Juan sin el papá no sería San Juan. ¿Quién se encargaría de los fuegos artificiales? Yo no. Con mis habilidades manuales por ahí me vuelo un ojo, un dedo o quedo más crespa de lo que soy. No gracias.

¡Vladisao te esperamos!

sábado, junio 16, 2007

MEN IN BLACK

Cuando yo era niña los guardias y serenos solo estaban en la casa de los políticos, diplomáticos, en los Bancos, en algunas empresas y pare de contar.

En los últimos diez años, con la proliferación de la “inseguridad ciudadana” (y del desempleo también) hasta el barrio más humilde tiene un sereno y no solo de noche, de día también.

Cuando llegué a vivir a la calle Los Pinos, el sereno era el Nicolás: de unos treinta y pocos y de Buena Vista (no que veía bien, sino que nació en el pueblo de Buena Vista). Era un buen sereno, no faltaba nunca, solo para la novena del Divino Niño en su pueblo pero le pagaban poco, así que como le ofrecieron más en el otro manzano cerca de la plazuelita, se fue.

Después del Nico estaba el Juan Carlos: bajito, medio choco (rubio), ojos pequeños, un poco gordo, de bigotes y la cara rojiza. Le gustaba mucho la bebida, así que llegaba a las 7:30 de la noche pero a las 10 estaba roncando y ni se enteraba qué pasaba. Una noche unos vecinos llegaron a su casa y en la puerta de su garaje vieron al Juan Carlos echado sobre la acera con un plato de tallarines sobre su pecho. Pensaron que le había dado un ataque o algo así. Asustados bajaron del auto pero al acercarse el olor a trago era alucinante. Lo movieron y nada, le gritaron, y ni se inmutaba el hombre, hasta le quitaron el silbato y lo hicieron sonar en su oreja… nada de nada no reaccionaba, estaba totalmente bestia, así que como pudieron lo arrastraron unos metros más para poder meter su auto en el garaje. Como las historias del Juan Carlos eran ya muchas se tuvo que ir.

El tercero era un viejito ex policía: Don Lázaro Limachi paceño, así se presentaba, Don Lázaro Limachi paceño. A Don Limachi le llegaron al copete algunos vecinos que no pagaban sus cuotas a tiempo y luego de cuatro meses se fue.

Un tiempo después el señor de la otra esquina, contrató al Eloy Fernández: bajito, flaquito, siempre vestido de negro y sobretodo muy responsable, cumplido, educado, en fin una joya de sereno tenemos desde hace dos años.

En el día: hasta hace poco estaba Don Miguel, un viejito que cuidaba la casa de la otra esquina donde funcionaba una oficina del ex Servicio Nacional de Caminos. Don Miguel hablaba siempre con “z”, tenía los ojos saltones y era chismosooooo, meticheeeeee y pedigüeño. Cuando estaba llegando a mi casa y veía que me hacía señas ya sabía que era para pedirme un “préstamo” o contarme algún chisme. Respiraba, contaba hasta doscientos y ya. Hace poco cerraron la oficina del SNC, alquilaron la casa y Don Miguel se fue nomás a la suya.

Lo que yo no termino de entender es si – Dios no quiera – pasa algo, qué se yo, roban en una casa, roban un auto, asaltan la tiendita (venta le dicen en la ciudad de los anillos) de Doña Nancy, ¿qué puede hacer el sereno más que servir como testigo presencial? Puede que su presencia desanime a algunos malvivientes medio truchos de cometer sus fechorías, pero no a la mayoría. Pensar que el Eloy arriesga su vida por poco más ochocientos bolivianos (como cien dólares).

Hace un tiempo cuando estaba viviendo en otra casa temporalmente, no teníamos sereno, pero un día X se me acercó el que cuidaba la otra cuadra y me dijo: “…la otra noche un hombre ejtaba tratando de trepar su barda como a laj tré de la mañana…si quiere yo puedo cuidar su casa pa’ que nadie se acerque porque sé que viven “puro” mujere” (Claro, hacía dos meses que mi esposo se había ido a laburar a otra ciudad). Me dio rabia su marketing personal. Lo que me rondaba por la mente en ese momento para respnderle:

1) Qué pena que no entró, hace tiempo que no vemos a un hombre! (y poner cara de libidinosa)

o

2) No se preocupe, tengo una calibre 38 y una puntería perfecta cuando disparo (bien que no le daría ni a una vaca aunque estemos frente a frente), eso es suficiente para nosotras. Pero nah, para qué. Le dije que le avisaría, y de todos modos a las dos semanas volvimos a mudarnos a la calle Los Pinos.

Los famosos serenos saben todos nuestros “movimientos”: saben cuanta gente vive en cada casa, a qué horas salen, quienes se quedan etc. Ese me parece otro peligro, pues quién te garantiza que el crespo de la otra esquina no sea un informante de algún grupo de pillos. Aunque pensándolo bien, lo que tiene que pasar va a pasar de todos modos.

viernes, junio 08, 2007

COLORÍN COLORADO

Mi príncipe azul apareció un día - así de la nada - por sorpresa. Algunas noches se convierte en un sapo odioso y horrible (piensa que yo no me doy cuenta).

Yo no quiero que mi cuento termine con un Colorín Colorado, por lo menos no todavía; así que esas noches que mi príncipe es sapo decido contar hasta mil, respirar hondo, cerrar los ojos y besar al sapo para convertirlo de nuevo en mi príncipe. Hasta ahora el hechizo ha funcionado. Y es que para final de cuento prefiero "...y vivieron felices comiendo perdices" aunque a mí no me gusten mucho que digamos las aves y ramas anexas.

domingo, junio 03, 2007

SER MADRE PARTE II

Pese a todos los poderes mágicos que una consigue al estrenarse como mamá, hay defectos horribles que uno adquiere sin darse cuenta:

Voz de bruja: ¡Recojan sus juguetes! ¡Terminá tu sopa! ¡No le pegues a tu hermano! ¡Bañate ahorita! … en fin, hay días en que una grita tanto que no se reconoce. Claro que sería lindo que una grite y los chicos obedezcan, pero todos los chicos tienen una sordera selectiva a la que algunos especialistas llaman "otitis testicular", pues te escuchan pero les vale un huevo lo que les estés diciendo. Como no te hacen el menor caso, tienes que gritarles/amenazarles y/o perseguirlos. Un efecto que aparece como consecuencia de los gritos con voz de bruja (cuando no te hacen caso) es el siguiente.

Transformación instantánea: Por lo general una les pide las cosas de buena forma (al principio), por ejemplo:

- Sebastiansito apagá la tele, negrito y ven a comer
(cric…cric…el Sebas famoso ni bola, sigue viendo Los Padrinos Mágicos)
- ¡Sebas a comer!
(cric….cric….)
Ahí viene la transformación instantánea, de madre abnegada a HULK:
- ¡Bueno negro, si no vienes hasta contar tres y apagas esa huevada voy y te traigo de los pelos! Uno…dos... – y antes de que diga tres el Sebitas Aguirre ya está sentado en la mesa metiéndose la primera cucharada de comida a la boca. No hay otra.

Miradas matadoras: No sé cómo miraré a veces a mis hijitos pero ponen una cara de susto que es como para sacarles una foto. Ejemplo:

- Hijo, (al Rodri) porqué sales sin zapatos al patio, vas a fregar tus medias
- Por que me da la gana
CHAN- Mirada matadora –Qué cosa?
- Mamita disculpame, nunca más - y corre a ponerse zapatos.

El defecto de la suposición: Suponer lo que los hijos quieren decirnos o quieren hacer. Este defecto es odioso. Una no les deja terminar frases, o les coarta lo que querían hacer por suponer que va a ser una travesura o una sonsera, cuando muchas veces no es así. Ejemplo gráfico:

Jueves, diez y algo de la noche. Hacía más de quince minutos que los había mandado a ponerse pijama y cada uno a su cama. Salgo de la ducha y escucho ruidos de risitas y cosas que se caen.

- Desde la puerta de mi baño - Enanos! más vale que estén en su cuarto y durmiendo sino hasta ahí llegará su vida de estrellas (como siempre a gritos)
-jijiji jijiji
-Salgo con mi cara de bruja malvada - oigan pedazos de sarnas porqué no están durmi... -
y me encuentro con esto encima mi cama:



Este es mi osito de peluche, uno que tengo desde que tenía 5 años (toda una reliquia). Esa rosa la había comprado mi Rodri con su recreo y la notita decía:




Los chicos me abrazan y me dicen ¡feliz día!.

Ahí si que una se siente como Cruela DeVil cuando decidió ser buenay se arrepiente de todas sus maldades, o en su defecto como una reverenda pelotuda por gritarles sin motivo, siendo que ellos preparaban una sorpresa tan hermosa.

Me faltó una foto: la de mis hijitos. La posteo más tardecito.

martes, mayo 29, 2007

CHAT

Vania B. dice:

potito hermoso

Vania B. dice:

are you there?

Vladisao dice:

disculpe vladi no esta

Vania B. dice:

qué verguenza

Vania B. dice:

Marielita?

Vladisao dice:

no manzana

Vladisao dice:

fue una leccion

Vladisao dice:

para que de entrada no me andes poteando

Vania B. dice:

llokalla grandísimo ya no te quiero

SER MADRE - Parte I

Biológicamente hablando es fácil ser madre. Basta que un espermatozoide haya tomado el impulso necesario y haya vencido todas las barreras para llegar a las trompas de falopio y se haya encontrado de pura suerte con un óvulo distraído. Listo, se forma un nuevo ser.

Ahora de que no cualquier espermatozoide sobrepasa las increíbles barreras que a veces hay en el camino, pues deben poder salir por los orificios microscópicos que a veces tienen los condones con errores de fábrica, saber burlar la vigilancia de una T de cobre medio chueca, saber enfrentarse a horribles y mortales pastillas anticonceptivas, pasar ambientes hostiles, etc. Desde este punto de vista cada que un espermatozoide llega a encontrar un óvulo se produce un sublime milagro.

La tarea de llevar nueve meses a un ser en la barriga, es hermoso y romántico. Claro que a veces los síntomas son bastante odiosos, pero pasan.

Cuando el bebé sale de tu barriga, ahí si empieza la maternidad como tal, pues te entregan el bebé como un bichito arrugado y feito al que no conoces todavía: lo miras, lo revisas bien para verificar que todo esté completo: cinco deditos en cada mano y en cada piecito, dos orejitas, si sus bracitos y piernitas son “normales”. Luego te comprometes a amarlo con todo tu ser por el resto de tus días.

Desde el momento en que el bebé (o la bebita) ya está fuera de tu barriga, tu vida da un giro de ciento ochenta grados. Tú ya no eres tú, y adquieres algunos poderes muy interesantes:

  1. Oído nocturno supersónico: Yo duermo como una piedra, con decir que las dos ventiúnicas veces que mi marido me llevó serenata no desperté y eso que al principio me llamaba por mi nombre y tiraba piedrecitas a mi ventana, luego gritaba como bestia peluda y casi rompe el vidrio, tocó la bocina del auto, despertó a medio barrio y yo dormida. En cambio desde que tengo a mis dos enanitos, basta que digan “A” y yo ya estoy sentada en la cama y voy a su cuarto a ver qué pasa. Los siento cuando lloran, cuando tosen, cuando respiran raro. Pero mi choli puede roncar como leñador y yo ni me inmuto (claro que alguna vez le he puesto una media en la boca).
  2. Poder de predecir el futuro: “seguí jugando con esa burrera y te vas a sacar la quinta maña” y zas! se lastiman a los dos minutos, o “no salgas sin chompa, va a hacer frío”, y zas! hace frío, en fin, los ejemplos pueden ser infinitos. Punto a parte: algunos maridos desarrollan ese mismo poder con algunas esposas: salí a las cinco de tu oficina o no vas a llegar al aeropuerto y zas! salgo a las cinco y veinte y pierdo el vuelo.
  3. Curaciones especiales: Los aliados para este tipo de curaciones son el Mentisán y las pastillas de vitamina “C”. Con un poco de saliva y mentisán puedes curar heridas leves como: rasmilladuras, quemaduras leves, golpes no muy fuertes y machucaduras de dedos. Con pastillas de vitamina “C” puedes curar dolores de cabeza, dolores de estómago y hasta de amígdalas e hígado. ¿Cuándo usar las mentadas pastillitas?pues cuando lo dolores aparecen misteriosamente en cuanto el hijo se entera de que hay sopa en el almuerzo, de que le vas a hacer rehacer su tarea o cuando le duele las amígdalas de su nuca, o el hígado que está en su brazo.
  4. Poder de bloquear sonidos molestosos. Puedes escuchar las noticias o leer mientras tus hijos están gritando como condenados. Claro que a veces el poder se desarrolla tanto que te hablan y vos no los escuchas y solo atinas a responder “ajá” o “sí”. Craso error. La consecuencia de estos bloqueos auditivos es que a veces decimos “si” a cosas inverosímiles como “¿puedo tener una iguana como mascota?” o “¿podemos hacer una fogata en el patio?”.

Bueno muchachos, mañana sigo, tengo demasiado laburo.

jueves, mayo 24, 2007

CAPÍTULO 68

Mi amigo Humberto de Chilangolandia me invitó a hacer un meme: transcribir la página 123 del libro que esté leyendo.

Hace unas semanas estoy leyendo Rayuela, de Cortázar, pero aprovechando el meme de Humberto transcribiré a continuación el capítulo 68 de ese libro. Sí, ya sé, estoy arruinando el meme original, pero este capítulo me encantó al extremo, pues está escrito en glíglico, un lenguaje musical inventado por Cortázar.

En un principio, con toda mi ignorancia de lectora de a pie, pensé que todas estas palabras tenían algún significado en el diccionario y me sentí un microbio baboso, pero sólo al leer este capítulo uno se va imaginando de lo que se trata: Oliveira y la Maga (personajes principales del libro) en un encuentro íntimo maravilloso.

Cada lector le da un significado a cada palabra, a cada frase, y puede usar la imaginación, sus propias experiencias y recuerdos según el ritmo del relato.

Sin más preámbulos les dejo con mi capítulo favorito (hasta el momento) de Rayuela:

CAPÍTULO 68

"Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo como poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, redumplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas filulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! . Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias."

miércoles, mayo 23, 2007

UN AÑO!

Recién hoy me di cuenta de que esta capsulita ya tiene un año!, bueno en realidad el aniversario fue el 18 de Mayo pasado. Lo mejor de todo es que las primeras horas del 18 de Mayo de este año la estaba pasando a con mis amigos blogueros urbandinos, así que no hubo mejor forma de festejar un año de mi blog.

Les dejo con el primer post, el mismo que antes de ser publicado en mi blog fue publicado en Mundo al Revés.

Jueves 18 de Mayo de 2006


SIETE AÑOS EN SANTA CRUZ (Bueno, ya van ocho)

Hace unos días me acordaba que hace siete años que vine por primera vez a Santa Cruz, directamente a buscar casa.

Nunca en mi vida había venido ni de vacaciones y no conocía la ciudad, pero como a mi esposo le habían ofrecido mejores condiciones de trabajo si se trasladaba de La Paz, pues nos animamos.

Vine con mi suegra que, debo reconocer, siempre me ha dado una mano en las situaciones más complicadas pues por suerte es mamá gallina y está pendiente de cada detalle, ya que su actividad se divide entre variados grupos de Rummy y Pasanaku, peluquería, decoración de hogares (incluido el mío) y ser mamá y abuela a tiempo completo. Yo estaba esperando a mi segundo "talibancito", con un humor de la m...(madre patria), así que el hecho de departir 24 horas al día con mi querida suegra no era lo más placentero ni para ella ni para mí, eso sin contar con que no conocíamos la ciudad.

Nuestras primeras incursiones con el periódico El Deber en la mano eran un desastre ya que como no conocíamos los barrios íbamos a ver alguna "cómoda casa de una planta, 3 dormitorios, baño, living comedor, dependencias de empleada" y aparecíamos en el Barrio Pillín u otro barrio X donde la casita en cuestión evidentemente tenía 3 dormitorios pero con un patio de por medio con gallinas incluidas y variados inquilinos con quienes teníamos que compartir el mentado patio. Pero eso pasa aquí y en todo lado. Me acuerdo que en La Paz cuando me iba a casar, estábamos buscando un departamento y por ejemplo un anuncio del periódico decía "departamento céntrico en primera planta de 2 dormitorios con clóset", etc. Para empezar el que nos mostraba el departamento era un señor al que mi esposo conocía de su "época hippie", cuando tenía un "pub" en la calle 20 de Octubre de La Paz en medio de dos night clubs, y este señor trabajaba en uno de estos "centros nocturnos" de cuidante o no sé la verdad bien de qué (no creo que de estriper pues se parecía mucho al tripaseca del chapulín colorado). En segundo lugar si bien el departamento (que parecía más un pequeño galpón) era céntrico, los "clósets" eran un hueco estucado con un palo en medio ¡ah!, y con un a puertita que al tercer uso se iba a caer en la cabeza de alguien, o sea un recinto perfecto para realizar algún secuestro, esconderse de la ley o cualquier clase de evento macabro menos para que una recién formada familia con un bebé por venir viva en paz.

Bueno, siguiendo con el anterior relato, estábamos alojados en el Hotel Arenal y los tres (suegra, esposo y yo) compartíamos el mismo cuarto de hotel. Qué emoción.

Hubo una tarde en que teníamos que esperar que alguien nos llame para mostrarnos alguna casa o departamento y no era de lo más divertido quedarnos en el hotel, así que a mi suegra se le ocurre buscar una peluquería cerca. Como habíamos notado que la zona donde estábamos era un poco peligrosa (cerca al Parque el Arenal donde esa época funcionaba el Sindicato de Cleféros, Alcohólicos, Malentretenidos y ramas anexas, así con mayúscula) mi suegra tuvo la precaución de dejar todas sus joyas en el hotel pero no habíamos podido deshacernos de una manilla de oro (gruesa) que con los rayos del sol de las tres de la tarde no brillaba, gritaba. En el afán de buscar la famosa peluquería íbamos de los más tranquilas cuando de pronto escucho un grito desgarrador... me doy la vuelta y la veo a mi suegra forcejeando con un hombre chato de unos treinta y tantos con pinta de malviviente: ahí me convencí de que mi querida suegra no es ninguna margarita mustia porque el ladrón parecía la víctima, las uñas de la Marilusa (mi suegra), que gracias a la genética son hipergruesas, estaban clavadas en la cara del "pobre hombre" y como seguramente éste ratero había tratado de arrebatarle la cartera, la Marilusa había aplicado sus habilidades de lucha libre y lo tenía inmovilizado. Al fin del mentado forcejeo que debió durar como diez segundos que a mis ojos fue una eternidad, el ladrón le quitó el reloj, dio unos pasos hacia atrás y lo lanzó al aire. Yo ni corta ni perezosa, con mi panza de 4 meses de embarazo a lo único que atiné a hacer fue saltar e interceptar el reloj en el aire. El ladrón se escapó y nosotros nos subimos a un micro. Yo temblaba como una hoja pero mi suegra como si nada. Una vez en el micro una señora nos contó que detrás mío estaba una mujer que parecía ser la cómplice del ladrón y era a ella a quien el ladrón le pasaba el reloj. Casi me muero del susto.

Bueno, así pasaron los días entre idas y venidas y después de haber recurrido a una larga lista de intermediarios de bienes raíces, familiares no tan lejanos, amigos, etc., encontramos un departamento como queríamos: sin mucha flora y fauna al rededor, céntrico muy bonito y cómodo, donde pasé muy feliz los primeros 3 años de mi vida en Santa Cruz.

Una vez mi abuelo me dijo que en esta ciudad, cuando un colla sale de noche cerca del amanecer, corre el riesgo de quedar embrujado por el aroma de las flores que crecen en los árboles y no quiere irse de esta tierra nunca más. Dicho y hecho: Vlady (mi esposo) se enamoró de Santa Cruz y no pudo acostumbrarse de nuevo en Chuquiago Marka (lo intentamos durante un año). Así que tenemos la intención de echar raíces aquí aunque a veces me muera de nostalgia por mis montañas, por el viento frío, por la marraqueta (pan) y obviamente por la familia y los amigos que quedaron allá.

Y pensar que para el 2008 estaremos viviendo de nuevo en Chuquiago, y hace un año ni nos lo imaginábamos.

En fin, el tener un blog ha sido una super experiencia que me da un montón de satisfacciones, como la de conocer gente linda a la que he llegado a apreciar mucho.

Infinitas gracias a todas las personas que leen todo lo publicado en este rincón.

martes, mayo 15, 2007

DIVAGACIONES A LAS 5:00 P.M. - OTOÑO

Si hay una hora perfecta para mí es cuando empieza a ponerse el sol en la ciudad de los anillos. En Otoño es mejor, pues aunque el sol se pone más temprano (empieza a ponerse a las cinco de la tarde) los toborochis embellecen el panorama al extremo.

A esa hora precisa, por lo menos una vez a la semana, estoy por el primer anillo en mi azulito con el corazón derretido frente a la belleza de los toborochis, disfrutando, aunque por pocos minutos, de un clima perfecto: calientito pero con un poco de brisa tibia.

El sur ya se fue el fin de semana, así que hoy, a esa hora precisa (5:00 p.m.), las cosas volvieron a su curso normal: el auto super caliente enfriándose de golpe con el aire acondicionado, la música a todo volúmen (hoy fue el Grillo quien encantaba mis oídos), los papeles en el asiento del pasajero, la cartera cerca del freno de mano y la ruta de siempre: Segundo Anillo y Canal Isuto, luego al semáforo que hay cerca del Comando Policial para torcer a mano derecha y por la calle Libertad llegar al primer anillo hasta mi destino final.



Hoy hubo solo una cosa fuera de la rutina normal: una lagartija pequeñísima de color verde azulado en el piso del asiento de pasajero. No tengo idea cómo entró, pero estaba ahí esta mañana al venir a la oficina, al volver a la casa pensé que se había ido, pero esta tarde al salir al primer anillo, seguía ahí. La moví con un papelito porque estaba quietecita. Una de dos (pensaba yo) : o se estaba haciendo la muerta (tanto rato, no creo) o estaba desmayada. En mis entradas y salidas del auto no se movió más, al parecer se achicharró la pobre con el calor del auto, en fin, le diré a mi Rodri que saque a la difunta hoy cuando llegue a mi casa.

Gracias a María Escándalo por enviarme la foto de los toborochis del Primer Anillo: me mandó cuatro y las sacó su amigo Enrique Canedo, capísimo la verdad. Ah y la primera foto, la del atardecer, también me la mandó María E. como le digo; la tomó ella desde la Catedral. Tiene buen ojo no?

viernes, mayo 11, 2007

APAPUCHOS

Ratita con lunar en la mejilla y encías de sandía.
Conejo horrible con voz de pinquillo.

Negrito con ojos de estrella y orejas de silpancho.
Llok'alla negro y feo.

No suena muy cariñoso, pero ellos se sienten apapachados.

martes, mayo 08, 2007

ADSL

Cuando empecé en esto de las computadoras, todo era más fácil. No había Internet, no habían tantos cablesitos que vienen y van y forman una sopa fideos “cabellos de ángel” detrás de la computadora, no señor. Uno tenía el CPU, el monitor y una impresora, y lo de los cables era meter las rayitas en los agujeritos y punto. Bueno, estamos hablando de hace más de quince años.

Poco a poco se ha ido complicando el asunto a tal extremo que hoy por hoy me siento totalmente perdida en este tema, así como Adán en el día de la madre.

Y bueno, si bien tengo Internet ADSL en la casa, es por horas y me tengo que conectar al servicio.

Hoy mi suegro tenía que mandarme unos requisitos para unos trámites al mail, pero al conectarme:

Error 678 – El equipo remoto no responde…para obtener más detalles haga clic en más información…etc.

Bueno, como soy toda una experta en estas vainas, mejor llamar al soporte técnico:

(Servicio Técnico) ST - Buenas noches, habla Henry en qué le puedo ayudar?

(Vania B.) VB - Hola Henry no puedo conectarme a Internet. Tengo ese ADSL que es por horas y hay que marcar.

ST - Muy bien. Puede que su módem se haya recalentado. A ver…apague su módem.

Préntesis: me pongo supernerviosa cuando me dan instrucciones por teléfono para estos asuntos medio tecnológicos así que me atufo al extremo

VB - Un ratito please. Ese aparatito plomito con lucecitas no? (no boluda el elefante rosado con ojos de perro azul, pienso al mismo tiempo)

Encuentro el aparatito doblada en cinco y (qué emoción) estaba apagado, por eso no conectaba. Me siento con un letrero que dice "patéame" en la espalda.

VB - Este…las lucecitas no están encendidas, creo que estaba apagado. Con razón.

ST - Bueno señora (bestia peluda) prenda el módem e intente nuevamente, probablemente ese haya sido el problema. (otra vieja pelotuda que no se fija antes de llamar)

Cuelgo, encuentro el mentado botoncito y prendo el modem famoso. Bueno, entonces a conectarse…

Error 691- Se denegó el acceso por que el nombre de usuario y/o contraseña no es válido en el dominio.

Ajá, y ahora cuál merde era mi nombre de usuario. A buscar el papelito de conexión…nada. Hoy aunque me amanezca ordeno este despelote.

Llamo otra vez a servicio técnico:

ST - Buenas noches, habla Henry en qué le puedo ayudar?

VB - Hola Henry, llamé hace cinco minutos. No puedo conectarme a Internet otra vez, esta vez porque no tengo idea de cuál es mi usuario ni menos mi contraseña.

ST - Muy bien señora (vieja de &%#`*)

VB - Ah acabo de encontrar el nombre de usuario, es MNB

ST - Muy bien, encontró su contraseña?

VB- Nop

ST - Intente 1234

VB - Mmmm no creo que sea 1234. aquí hay como 10 o 12 puntitos, más probable es que sea “yo soy la flor silvestre que marchitó el olvido”

ST - (en un tono super serio) No creo señora, es muy largo

VB - (Ya sé, era broma pedazo de gil) ah bueno.

ST- Vamos a intentar buscar le registro de su contraseña con su número de teléfono aquí en la oficina.

VB - Es el 3333333

ST - La señora Vania Rosemary Balderrama de Aguirre

VB - Ajá (qué vergüenza, ahora sabe cuál es el nombre de la gil que no sabe dónde está parada)

ST - Mmmm… intente xx@adsl

VB - Nada

ST - Muy bien, vamos a conectar desde el principio. Váyase al inicio (sabe dónde queda boluda o se lo dibujo?)

Accesorios/Comunicaciones…/Xxx/Xxx

Cuál quiere que sea su contraseña

VB - xxx

ST - Muy bien escríbala sin espacio

VB - (soy boluda pero no tanto) ya está

ST - Repita

VB - Yap (insisto, soy boluda pero no taannnto, aunque con mi perfil solo faltaba que repita la contraseña en voz alta, con eso ganaba la medalla a la boludez tecnológica)

ST- Muy bien señora, ahora x. Ya tiene el ícono en el escritorio?

VB - Ajap

ST - Conéctese

VB - Ya….Ya! ya me conceté

ST - (Aleluya, se hizo la luz, pajarona) Qué bueno

VB - Muchas gracias

ST - De nada estamos para servirle

VB - Hasta luego

Realmente qué paciencia, seré yo la más imbécil de las que llamó? Espero que no. En fin, me imagino que los operadores de sopoerte técnico de Cotas pasan clases de autocontrol y como requisito tienen que tener la paciencia de Job. Pese a que me atendió con mucha educación siempre imagino que estos chicos están pensando todas las cosas que están en el diálogo de arriba en los paréntesis y me da ganas de reir mientras me están dando instrucciones.

Con este frío asqueroso que está haciendo hoy en la ciudad de los anillos, a estas horas de la noche y con la paciencia que me explicó este Henry de Cotas, este servicio merece un premio, pa qué.

Y bueno, ya tengo internet en la casa de nuevo, así que aprovecho para postear y para mostrarles una de las obras de arte de mi Sebas de 7 años (la hizo en el Paint):



Se llama "discoteca"

(Yo la llamaría "cuatro secos de tequila, wisky y chela en una fiesta rave" pero un poco largo)

viernes, mayo 04, 2007

LADY IN RED

Hay personas con las que falta química, no sé. Están ahí - siempre estuvieron- pero se las siente lejos, por más que estén a tu lado. Una de esas personas es mi abuela Berta, la mamá de mi papá. Ya no me acuerdo porqué hay una barrera invisible entre las dos. Quien sabe porque mi hermana Liz y mi prima Heidy fueron siempre sus favoritas, y a mis ojos esa preferencia se notaba a kilómetros y era odiosa. Con tan bello motivo yo le hacía la guerra a mi pobre abuela con esta boquita que tengo que solía lanzar dardos envenenados contra el enemigo.

Bueno, fuera de lo anterior que es un raye enteramente mío, la Bertita es única.

Tiene 76 años pero el alma de una quinceañera. Al contrario de todas las abuelas que conozco que suelen dedicarse a una vida tranquila, ella es una chispa de alegría donde vaya.

Desde hace como 15 años que asiste a un grupo de la Tercera Edad que se reúne una o dos veces por semana y tienen una infinidad de actividades: pasan clases de cocina, bordado, pintura en tela, baile, gimnasia, etc. Todos los años eligen a la reina del grupo y mi abuela si no es reina es princesa de cualquier cosa.

Ese grupo de viejitos es genial: a parte de las clases que toman durante la semana, viajan a todas partes, tienen maratones el día del anciano, hasta les habilitaron unas clases especiales en la Universidad Católica donde aprendían varias cosas interesantes como nutrición, salud y hasta poesía. Una de las veces que fui a La Paz y visité a la Bertita me mostró fotocopias de unos Haikus y todos eran alusivos a lo hermosa que puede ser la vejez. Cuando voy a visitarla también me muestra las medallas que ha ganado en los concursos de baile y en la maratón, así como sus últimas fotos en los eventos antes mencionados, fotos en las que las magníficas son un piojo tuerto al lado de las poses de mi abuela que parece un rayito de sol entre las otras viejitas.

La Bertita por su puesto está en todo, tiene una agenda social más ocupada que todos sus hijos, nietos y bisnietos juntos. Es super bailarina. No falta a ninguna fiesta/ bautizo/ matrimonio y baila desde que la fiesta empieza hasta que termina. Tiene un aguante fantástico y un repertorio para todos los ritmos. Por si acaso en su cartera siempre tiene dos pañuelos por si hay que bailar cueca y su pareja de turno no tiene uno.

Se cuida muy bien, come super sano, está pendiente del mínimo problema de salud y tiene tratamientos de belleza especiales que hacen que tenga pocas arrugas para su edad y la piel casi sin pecas. No sale de la casa ni a la tienda sin pintarse los labios de color rojo encendido y desde que tengo memoria se tiñe el pelo de rubio cenizo. Claro que hace algunos años ha cambiado a un color más rojizo y es que – según ella- las rubias ya no están de moda. Como hace cuarto de siglo ella tenía una peluquería así que a veces anima a sus amigas viejitas a hacerse algunas “transformaciones” que a veces salen bien, pero otras son un chiste, como la vez que tiñó el pelo rubio cenizo a Doña Clementina, la vecina de al lado, mucho mayor que ella y mucho más morena.

Si para el día del anciano entrevistan en la tele a algún grupo de viejitos en La Paz, o hay cualquier actividad de las personas de la tercera edad, tengan la seguridad de que mi abuela está por ahí: es la de pelo castaño claro, los labios de un rojo encendido y si la cosa es de gala, la del vestido rojo.

viernes, abril 27, 2007

LOS TRES CHIVOS BRUSE - VERSION CÁPSULA

Había una vez tres chivos que eran hermanitos, pero como a su mamá le daba flojera ponerles nombres diferentes a los tres les había puesto Bruse. A los tres les gustaba el pasto (obvio) y el mejor pastito estaba en el monte. Pero (pequeño detalle) para llegar al monte había un puente, y debajo del puente vivía un duende, de ojos redonnnnndos como platos y nariz laaaarrrrga como palo de escoba.

(- Como la de Pinocho mamá?

- No porque este duende no era mentiroso, la de Pinocho tiene ramitas y si miente mucho hasta el nido de un pajarito, acaso no has visto la película negrito?)

Bueno, como sabían que el puente era peligroso lo habían mandado al chivo Bruse pequeño, el pobre no podía decir que no porque si no los otros dos chivos abusivos le sacaban la mugre, entonces se arriesgó… tripp trapp, tripp, trapp se escucharon sus pasitos sobre el puente.

- ¡Quién es el que pasa por mi puente! -Preguntó el duende.

Imagínense la cara del chivo Bruse pequeño, casi se hace ahí mismo, pero habiá respirado y habiá respondido con su vocecita así apenitas…

- Soy yo, el chivo Bruse pequeño…este… estoy yendo al monte a comer pastito

-Chivo abusivo ¡ahorita voy y te como!- gritó el duende.

El chivo ya no daba de miedo, sus patitas le temblaban como hojas

- ¡Noooooo no me comas esperá un ratito te hago un trato! Habiá respirado profundamente y le habiá dicho: Mirá duende, yo soy muy pequeño, no te vas a llenar. Si esperas un ratito va a venir mi hermano, el chivo Bruse mediano ¡Él es más grande! Y tiene buenas piernas.

- Mmmmm a ver… bueno ya, total eres muy flaquito, tus piernas enclenques más hambre me van a hacer dar. Ya, andate chivo desaparecé hacete feis ahorita o igual te morfo.

Entonces el chivo Bruse pequeño se habiá ido corriendo triptraptriptrap a toda velocidad.

Después de un ratito, al ver que no pasaba nada, el chivo Bruse grande como era un abusivo, lo habiá mandado al chivo Bruse mediano:

Tripp trapp, tripp, trapp se escucharon sus fuertes pasos.

- ¡Quién pasa por mi puente! -Preguntó el duende.

- Este…soy yo, el chivo Bruse mediano- Mi hermanito ha pasado hace un ratito, yo voy con él al monte

-Ah qué chistoso, y yo te voy a dejar pasar no ve? No te pases chivo, ¡Ahora voy y te como!- gritó el duende

-¡Nooooooooo! ¡No me comas! Si esperas un poco, ahorita viene el chivo Bruse grande, vas a ver duende, a mí no vale la pena que me comas, él es graaaannnnnde!

- Bueno ya, pasá apurate antes de que me arrepienta.

El chivo Bruse mediano ha corrido como nunca y ha desaparecido, como una flecha ffffiiuuuuuu!

Cuando al poco rato… TRIPP TRAPP TRIPP TRAPP se escucharon unos pasotes que hacían temblar el puente.

-¡Quién cruza mi puente! -Preguntó el duende.

- SOY YO EL CHIVO BRUSE GRANDE- contestó con una voz así ronca y tan fuerte que casi le hace atorar al duende. - ESTOY YENDO AL MONTE A COMER PASTITOOOO.

-¡Ahora voy y te como!- gritó el duende.

-¡Ven nomás duende trucho, de un sopapo te voy a dejar p’aspa tu cara y de una corneada te voy a mandar lejos así hasta la luna, vas a ver!

(- ¿Qué es paspa mamá?

- Cuando hace frío y no te pones crema a tu cara, la piel se te vuelve dura, se raja y es así como la lima de uñas te ubicas?

- Sí)

Bueno, sigamos... entonces el duende le habiá dicho:

- Pucha qué alaraco eres chivo, ahorita te morfo y hasta ahí llegó tu vida de estrella ñajajajaja- y al acercarse al chivo, este le dio con los cuernos en pleno traste que lo elevó hasta el cielo – ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh gritó el duende y "clic" desapareció.

(- ¿Y los otros chivos qué estaban haciendo mamá?.

- Los otros chivos le estaban haciendo barra pues hijito a ver usá tu imaginación

- Ah yo pensé que ya estaban comiendo

- Buena idea ratita, buena idea).

Bueno, la cosa es que el duende habiá desaparecido… para siempre

(- Se quedó a vivir en la luna?

- Bueno negrito me vas a dejar terminar el cuento o no.

- No terminó todavía mamá?

- No ratita falta un poquito)

Entonces, los tres chivos Bruse estaban chochos saltando de felicidad, yessss

- el monte es nuestro, el monte es nuestro

Habián comido hartísimo pasto, pero hartíiiiiiisimo, y sus barrigas estaban enorrrrrrrrrmes, tanto que ya ni podían caminar y menos cruzar el puente, así que se han quedado en el monte para siempre, felices de la vida. Y colorín colorado, este cuentito se ha acabado. ¿Qué tal?


Este es el cuento favorito de mis hijos, y hoy se los conté de nuevo después de mucho tiempo. Lo teníamos en un libro de cuentos nacionales que se publicaban periodicamente hace años: Correveydile si no me equivoco. La versión que nos ha acompañado por muchos años es la de Víctor Montoya.

viernes, abril 20, 2007

NOCHE DE ZAMBAS

Lo que más me gusta en la vida es una buena charla con un cafesito o con un traguito y lo más importante: buena música.

Lo más difícil ahora que mi querido choli está viviendo en otra ciudad es encontrar con quien departir gratos momentos en la ciudad de los anillos bajo las condiciones anteriormente nombradas, pues al 99% de las amigas que tengo en esta ciudad les gusta la música “pato” (pa tomar) y lo máximo para ellas es una noche con “A Banda Sombra” (un grupo que toca covers de cumbia, reguetón y cualquier música de estas que esté de moda) bailando canciones como “Mi dulce niña” de los Cumbia Kings, bien que hace aaaños que lo menos que parecemos es niñas.

Bueno, en este ambiente lograr convencer a una de las “chicas” para tomar un café en un lugar donde además haya bonita música es una proeza y hoy lo logré (por fin). Llamé a mi amiga Vero y le dije que nos vayamos al “Café 24”. Fui de la ofi a recogerla y llegando al Café suena el celu: era el Rodri para avisarme que el Sebitas estaba con fiebre. Qué emoción. Cada que salgo auque sea a dar una vuelta a la plaza, uno de los chicos se enferma, le duele la cabeza, la barriga, se machuca un dedo, le pica un bicho o tiene gases, pero algo tiene, ya es regla general.

Con la noticia yo estaba con las orejas escuchando la charla pero con la cabeza en la casa pensando en cómo estará el morenito, dando instrucciones por el celu a la Wilma: …"dale Niofén Forte, …sí el de la cajita azul…una cucharilla llena, y si su cabecita está muy caliente ponle pañitos…ajá…está muy caliente?...ya, voy en una hora” - pensando dentro mío que soy una desgraciada al no estar con mi negro que está con fiebre, etc.

Ni modo, acorté la charla, morfé el sándwich mixto en cuatro bocados (tipo Tinelli) llevé hasta por ahí a mi amiga Vero, luego a la farmacia a equipar mi botiquín por si acaso y a la casa en velocidad quinta.

En cuanto llegué a mi casa ¡oh sorpresa! el negro: bien gracias, ya estaba super bien jugando en la compu, todo chocho y los dos con un kilo de tarea por hacer. Y yo que me lo imaginaba durmiendo (como me habían dicho) ardiendo en fiebre. Como para agarrarles del cuello a los tres, a los chicos y a la Wilma.

Bueno, como por suerte para estos chicos su madre (o sea yo) estaba de buen humor, puse en la compu unas zambitas de la Negra (Mercedes Sosa) en volumen 5 –casi el máximo-, mandé a cada uno a su cuarto a hacer sus tareas y yo a controlar de uno a otro lado para que la hagan más rápido. Como las del negrito eran fáciles terminó primero, y antes que le de sueño, tuve nomás que aplicarles el castigo ejemplificador a los dos por interrumpir sin motivo mi cafesito al que a duras penas pude ir: bailar zambas y chacareras.

Yo no soy buena bailarina, pero creo que algo de ritmo tengo. Mis hijitos en cambio tienen tanta habilidad para bailar como un maní, entonces más que zambas y chacareras era una combinación de street fighter y capoeira con pañuelo, pero nos hemos divertido unas cinco canciones por lo menos.

Bueno, hace un ratito se ha dormido el Rodri (el Sebas morenito ha caído primero como siempre).

Mercedes Sosa sigue encantando mis oídos, ahora con “Zamba por Vos”, ca…jo que vozarrón que tiene.

En fin (suspiro), en otra será. Ya tengo mi botiquín equipado y la Wilma sabe lo que tiene que hacer. Espero que la próxima no haya nadie que me interrumpa y pueda disfrutar de una buena charla, un café, un traguito y sobre todo buena música.

martes, abril 10, 2007

AUTO - EVALUACIÓN


Después de diez años de amores con papeles firmados (aunque son dieciséis “de facto”); puedo hacer un balance y concluir lo siguiente:


PRUEBAS APROBADAS (99/100)

1. Ya puedo soportar bromitas pesadas como:

"...Y… no que ibas a ir a la peluquería? Que pasó? estaba cerrada?" (cuando me pasé media tarde en la pelu tratando de cambiar/arreglar mi cara y mi pelo)

"... Claro, vos aquí durmiendo tranquila mientras yo pobre bailando con desconocidas". (Cuando llega a la casa de madrugada y sabe que estoy de buen humor porque sino le llega algún proyectil a la cabeza, por ejemplo: el control remoto de la tele o un zapato).

"...Ya faltan pocos años para que te cambie por dos de 20". (Sí, y para que yo te cambie por uno de treinta y pocos con abdominales de tortuga ninja).


2. Sé lo conveniente que es tener a la suegra de mi lado. (Mucha gente piensa que la Marilusa es suegra de mi marido, cuando en realidad es su mamá).


3. Ya puedo adivinar sus pensamientos de acuerdo a la cara que pone, al tono de voz a los gestos que hace.


4. Las canas, algunas arrugitas y algunos kilitos de más me parecen hermosos.

PRUEBAS EN LAS QUE FALTA MEJORAR (51/100)

1. No he logrado contar hasta 100 y morderme la lengua antes de lanzar la artillería y decirle hasta de lo que se va a morir cuando estoy enojada. Otro problema con mi lengua: si algún amiguito(a) de mi esposo que no me cae hace algún comentario que me llega al huevo le llega nomás algún disparo de mi super lengua muchas veces acompañado de un sarcasmo super emputante.

2. Tomarme un valium mental en algunas oportunidades, total lo cortés no quita lo valiente.

PRUEBAS DEFINITIVAMENTE REPROBADAS (10/100)

1. No he logrado mejorar mi humor cuando se acercan mis "días críticos". En esos días mi marido se convence de que se ha casado con la gemela de Mr. Hide.

lunes, abril 02, 2007

AUTO ADICTA

Mis primeras armas en el volante las hice cuando todavía estaba en la U en una peta (volkswagen) roja o setenta y tantos destartalada pero que funcionaba nomás. Mi ahora esposo tenía una paciencia de monje para enseñarme y casi logro manejar con algunos contratiempos, como cuando no me di cuenta que la llanta estaba pinchada y seguía manejando hasta que el aro quedó cuadrado y mi papá casi me estrangula.

Como vendieron la petita ya no me interesé más por repetir la hazaña hasta hace cinco años, ya viviendo en la ciudad de los anillos.

La primera medida fue entrar a clases de conducir, dos horas cada día por toda una semana en un jeep suzuki verde oscuro que funcionaba a gas.

Luego de aprobadas las clases: a practicar. Ahí fue cuando descubrí que algunas personas cuando firman algunos papeles pierden algunos atributos personales como la paciencia, pues mi adorado consorte ya no era la encarnación de Buda sino un marido común y corriente cero paciencia. Para evitar problemas conyugales y mandadas al diablo (ya faltaba poco), él tuvo la salomónica idea de contratar a un taxista conocido que me lleve a practicar.

El escogido fue un taxista que trabajaba para la oficina de mi esposo llamado Johny, que disponía de una hora entera cerca del medio día para exponerse a la tortura de enseñarme a cambiar las velocidades, reducirlas cuando me acercaba a alguna esquina, y sobretodo salir al campo de batalla: recoger a mi Rodri del Kinder al medio día, hora en que cualquier ciudad es un verdadero despelote.

Así practicábamos todas las mañanas: el profesor con la mano en el freno de mano y blanco como un papel, la alumna agarrando el volante como si de eso dependiera su vida y con el orto fruncido cada que se acercaba a una rotonda y…el Sebas hinchapelotas con dos añitos de vida en el asiento de atrás aburrido y fregando la paciencia como siempre: mamáaaaaa quielo a la casa…. MAMAÁÁÁ o sea, clases de manejo bajo presión total.

Un paréntesis: esa época el Sebitas Aguirre no se separaba de mí ni a sol ni a sombra, tenía que entrar con él hasta al baño, así que ya saben por qué el Rodri y él no tienen otro(s) hermanito(s).

Bueno sigamos, las instrucciones del profesor eran escuetas y siempre usteando a la alumna a la usanza cruceña: neutro, encienda, primera, no olvide soltar con cuidado el embrague…parta…segunda…etc. Mientras el pequeño Sebasmorenitohinchapelotas atrás molestando. Al terminar la práctica las instrucciones eran: estacione, vaya frenando y reduciendo la velocidad, frene, apague el motor (al apagar el motor veía que los colores volvían a su rostro), freno de mano…(y una vez fuera del auto)…ahora péguelo. Otro paréntesis: en la ciudad de los anillos se dice “pegar la puerta” en vez de decir “asegurar” o “echar llave”, así que al decir péguelo el profe se refería a que tenía que asegurar el auto, pero ganas no me faltaban de hacerme la sonsa, aprovechar y “pegar”una palmada bien dada en el trasero del pequeño Sebasmorenitohinchapelotas que hacía la práctica más pesada para todos.

Así que pese a que no conocía muy bien las calles y demás, me fui animando de a poco a manejar, primero por el segundo anillo por donde vivía en esa época, siempre detrás de los micros vuelteros de las líneas 72 y 73 (que dan la vuelta entera al 2do anillo), entrando de a poquito al centro, y así a cualquier lugar al que necesitaba ir.

Es justo reconocer que el que más me animaba a sacar el auto era mi esposo, quien pese a mi "chambonez"me confiaba las llaves y me encargaba cien cosas para que sí o sí saque el auto. Me infundió mucha confianza (pero solo cuando no iba conmigo).

Accidentes? Gracias a Dios nada grave, solo una vez que por pajarear choqué a un auto en la parte de atrás, pues yo gil no me había dado cuenta que el semáforo cambió a rojo. Íbamos camino al aeropuerto a recoger a mi suegra, así que estábamos: la Wilma (mi mano derecha) en el asiento de adelante y los dos chicos en el asiento de atrás. Para mi mala suerte era la época de la Cumbre Presidencial del 2003, así que como nunca había policías en TODAS las rotondas. Con tan bello motivo en cuanto choqué aparecieron policías como suchas (buitres). Lo chistoso es que al ver tantos policías los chicos pensaron que me iban a llevar a la cárcel y lloraban a gritos. Como por suerte el daño al otro auto no era grave, puse los ojos como el gato de Shreck y con el llanto de mis retoños como fondo pude conmover a los pacos y al afectado de arreglar las cosas sin necesidad de ir a Tránsito.

Ahora me confieso autoadicta, ya que sin mi azulito me siento sin una pierna. Sé que eso está mal, pero es una delicia ir de un extremo al otro de la ciudad escuchando la música que te gusta, con aire acondicionado (yessss) y cuando te de la gana. No soy un as del volante, pero puedo asegurar que me defiendo bien y he llegado a conocer la ciudad de los anillos de pé a pá por lo menos hasta el 4to anillo con calles, avenidas mercados, supermercados, tiendas y comercios varios, es decir donde haya que ir allá voy con mi sobretodo de lata azulito.

jueves, marzo 22, 2007

DON PASTOR

Don Pastor Gabiño era un personaje entrañable en el Barrio donde vivía cuando era soltera, un barrio que originalmente se llamaba Barrio Minero en Miraflores: del Monumento a Busch (no al odioso de George, sino a Germán Busch Becerra) unas cuadras hacia la Plaza Villarroel.

Ser “Secretario de Conflictos” de los Beneméritos de la Guerra del Chaco era una de las actividades que más lo ocupaban, así que de vez en cuando se lo veía salir bien enternado y con sus dientes postizos que se notaban a kilómetros, esperando el micro H que pasaba por la esquina.

Volvía siempre con sus traguitos de más, se paraba en la misma esquina de la Guerrilleros Lanza y Honduras y empezaba a despotricar a grito pelado contra el Gobierno de turno y contra los “rateros malditos” que habían llevado al a país a la Guerra del Chaco para llenarse los bolsillos de plata.

Por lo poco que me acuerdo de lo que me contaban mi abuelo y mi papá, Don Pastor era un señor con mil oficios allá en el Centro Minero de Siglo XX, de donde eran la mayoría de los vecinos que vivían por mi cuadra originalmente. Fue peluquero, trabajaba en la maestranza, y también fue miembro activo de algún sindicato entre otras cosas. Tenía cinco hijos: el mayor era el Patricio, el Jaime (de la edad de mi papá) la Charo y la Delia (de la edad de mi tía Ruth), y la Julieta la menor. El nombre de su esposa no me acuerdo ahorita, pero era una señora un poco gordita, muy amable que siempre andaba sonriente.

Desde que tengo memoria hasta el último día en que lo vi con vida, Don Pastor era igualito: bajito, flaco, morenito, sin dientes, los ojos hundidos y los pómulos bien marcados, con poco pelo y las manos un poco deformes. Tenía una placa de metal en el cráneo, “condecoración” de la Guerra del Chaco a la que habría ido muy joven como todos los de su época. Era super ágil. Más de una vez lo vimos subir como una araña la barda de su casa y saltar hacia el otro lado porque había olvidado la llave.

Su hijo mayor Patricio, vivía en Suiza. No me acuerdo si se fue por una Beca o por que lo exiliaron durante el Gobierno de Banzer. El Patricio se llevó después a la Julieta, que nunca más volvió, y así de a poquito a todas sus hermanas, menos al Jaime que es el único que se quedó en Bolivia.

Primero falleció la esposa de Don Pastor, que estaba enferma y estaba internada en el Hospital. Según mis papás, un día que salían a la oficina vieron a la señora cruzando la calle y la saludaron. En la nochesita de ese mismo día se enteraron de que había muerto en el hospital y que desde que fue internada allí nunca salió. Se les frunció el ... alma, pues los dos juran y rejuran que la vieron.

Cuando murió Don Pastor yo ya estaba casada y esperaba no me acuerdo si a mi Rodri o a mi Sebas. En el velorio se escucharon interminables y tristes “boleros de caballería” como fondo. Murió a sus noventa y tantos gracias a sus habilidades de hombre araña y no por alguna enfermedad o de viejito.

Anoche soñé con Don Pastor Gabiño. En mis sueños estaba en las graditas de su casa, que era casi frente a mi casa, pero esta vez no despotricaba contra nadie, esta vez lloraba y recitaba a voz en cuello algunos versos de poemas al campo y a la mina. Cada cosa rara que se sueña uno.

jueves, marzo 15, 2007

DE VENDEDORES, LIMOSNEROS Y CUENTEROS

Esta oficina, más que una corredora de Reaseguros parece la Defensoría del Pueblo, la casa del anciano, el mapa del desubicado, la oreja de los cuenteros y por su puesto la casa de los vendedores de libros. Cada personaje que se aparece por aquí es alucinante. He aquí algunos de los que me acuerdo ahorita:

1. El niño vendedor de ambientadores: tiene 11 años pero es del tamaño de mi negrito que tiene 7. No sé cómo se llama porque cada que le pregunto me dice un nombre diferente, así que yo le digo José. Es de Sucre y vive aquí en Santa Cruz con su madre y uno de sus hermanos mayores, así que por la mañana vende ambientadores de todo tipo: para autos (esos arbolitos que se cuelgan en los retrovisores), otros en frasquitos de lata, algunos en spray, inciensos y una serie interminable de chucherías. Carga un "muestrario" en la mano y lo demás en su mochilita ploma que ya no da de vieja pero sirve muy bien para su propósito. A veces viene nada más para charlar o entra cuando afuera hace un calor sofocante y aquí estoy con el aire acondicionado que le encanta. Cuando estoy muy ocupada le hago señas y se va tranquilo con una sonrisa, pero me imagino que para sus adentros dice "a esta vieja desgraciada que le hace abrirme un ratingo la puerta".

2. El viejito vendedor de libros. Es un señor peruano que debe tener más de 65 años, morenito, bajito con el pelo blanco y los ojos saltones. Cuando lo veo desde lejos me voy al segundo piso hasta que se vaya porque es de los que te quiere encachufar de todo aunque sea en sesenta cuotas y una vez que le abres la puerta, ya fuiste, se te pega como melcocha y te trata de convencer que él tiene el último grito en Atlas, Biblias, Enciclopedias, El Mundo de la Naturaleza, todo siempre "últimíssssimo" a todo color, con CD, etc.

Hoy me dio risa porque me hablaba más aceleradamente que nunca (y eso que habla super rápido)
me mostraba un Atlas mundial que tenía fotos de todas las razas humanas, que describía el genoma humano y creo que hasta daba detalles de la vida ual de la chinchilla; pero por suerte ya no soy "tan fácil" últimamente, bueno en realidad es que ando medio yesca (sin mucha plata) así que no puedo darme el lujo de comprar tanta chuchería. Y bueno como les contaba, el señorsito me hablaba rápido y yo lo veía medio raro, hasta que no pudo más y se prestó el baño. Bueno, no pudo venderme nada pero por lo menos descargó sus fluidos naturales para seguir con sus ventas sin tanta urgencia.

3. La viejita de los alquileres. Esa viejita ya me llegó al huevo y ya no le doy nada. Es una señora viejita que tiene un papelito que dice que necesita para su alquiler y que no puede trabajar. Me da pena, pero el otro día el guardia me contó que solo del edificio donde trabajo se vá con más de 100 lucas ¡en una pasadita!. Como ya hay gente que le da, mejor yo paso.


4. El vendedor de libros 2.
Este es otro que cuando viene se queda a charlar y no se mueve hasta que empiezo a bostezar. Ni se mosquea cuando hablo por teléfono, me espera y sigue la charla. Luego de que solucionamos los problemas del país y que no ha logrado venderme nada, se va.


5. El vendedor de libros 3. Este es mi favorito. Es un señor beniano de bigotes, crespo, dientes maltratados, que usa unas camisas floreadas o con figuritas diversas más chillonas que las de Pedro el Escamoso. Vende libros truchos. Es otro que se queda a charlar, pero con él río como sonsa, porque según él es full intelectual. Se lee todos los libros de autoayuda que pueden haber, y otros como toda la saga del Código Da Vinci. Me fascina su acento orientalísimo. Una vez me contó que había logrado venderle el Código Da Vinci a una viuda muy católica y cuando regresó otro día para ofrecerle otros libros ella le dijo "ejtaj son cosaj de Sataná, llévese suj libringoj pa' otra parte que aquí esoj chiveríos a nadie le importan" y no le abrió nunca más la puerta.


6. Los de los cuentos.
De estos hay varios: desde los que necesitan plata para una receta médica porque les dio alguna enfermedad terminada en "itis", los niños y jovencitos que son de algún hogar de niños (y salen a pedir colaboración), los que reúnen fondos para centros de rehabilitación de drogadictos vendiendo bolígrafos, etc.

Hace un tiempo en medio de que tecleaba en mi compu y hacía unos cálculos toda apurada, casi me muero del susto cuando tenía parado frente a mi escritorio un gringo con olor a marimba (marihuana) con camisa a rayas y pantalón blanco sucio contándome el cuento de que era árabe
que le habían robado la plata y que necesitaba llamar a su familia para que le auxilien. Efectivamente tenía acento, pero tan pasado estaba que podría hablar hasta el idioma de los ángeles creo yo, tenía los ojos de huevo tibio e insisto, tenía olor a marimba. Desde ese día aseguro mi puerta.

Otro día apareció un jovencito que quería volver a Urubichá y estaba perdido, quería llegar a la Terminal de Buses a pié. Como que la oficina está bastante lejos de la Terminal.

Hoy vino un joven que estaba vendiendo calculadoras, pero como no le compré me contó la historia de que los Pacos (policías) lo habían agarrado porque pensaban que las calculadoras eran robadas y le dieron una tunda histórica, además de que le habían gritado frases insultantes. Estaba yendo al canal 13 al programa "que no me pierda" (creo que la única que se pierde ese programa soy yo) para hacer la denuncia y necesitaba plata para reponer la que había gastado en el Forense (me mostró el informe).

Y bueno, hay de todo en esta viña del señor. Todos son personajes únicos con historias personales tan diferentes que lo único que tienen (tenemos) en común es el ánimo de vivir mejor en esta ciudad pluricultural y multiétnica.

Lo que hace a esta ciudad más interesante es que de cierta forma todavía la gente es confiada. Se suele creer todavía en la palabra empeñada y en que lo que dice esta gente es verdad. Bueno, como crédula que soy y como tengo el gran defecto de que todos me dan pena, ahí voy pasando de incauta y hasta de pelotuda muchas veces. En fin, voy a extrañar eso.
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