lunes, julio 13, 2009

TIENDA DE BARRIO

Vista actual de la tienda de la Rosemary, mejor conocida como "Oh ya"

Como en todas las ciudades, en La Paz no puede faltar la tienda de barrio: un centro de abastecimiento donde uno encuentra lo básico: pan, algunos abarrotes, Coca Cola, Papaya Salvietti y arrocitos confitados de colores.

De la primera tienda que me acuerdo bien cuando era chica era la de la señora Aida. La señora Aida era una viejita oriunda de Apolo, provincia al Norte de La Paz, que siempre andaba super abrigada, con un gorro de lana que no le tapaba las orejas, pantalón super grueso, pantuflas cerradas de lana, un montón de chompas y un guardapolvo encima.

La tiendita era de lo más común: tenía una pequeña pizarra donde con tiza Doña Aida escribía "hay pan" y lo más cerca de la puerta se ubicaba la vitrina de madera donde exhibía los panes sarnita brillosos y las marraquetas crocantes, además de k'aukas, cuernitos, ch'amas y otros tipos de panes frescos del día. Al fondo, un mostrador con toda clase de abarrotes, huevos, galletas merengadas de La Francesa, galletas Ferrari Ghezzi, los típicos "arrocitos confitados" en diversas formas y colores, unos dulces artesanales de azúcar quemada y coco (que a mi hermana y a mí nos rasmillaban el paladar), el chocolate Batón que no podía faltar, otras golosinas varias, artículos de limpieza y una infinidad de productos que no sé cómo entraban en ese espacio tan reducido. Detrás de todos los aparadores, Doña Aida tenía un poster super grande de los Kori Huayras, sus ídolos musicales, una virgencita y como adorno una serie de artículos de Alasitas, como para que todas esas cosas chiquitas nunca falten en su tienda.

La señora Aida tenía una hija y una nieta, dos morenas de grandes ojos y corpulentas sin ser gordas; no se parecían a ella que era de piel blanca, pelo canoso, ojos chiquitos y menudita. Cuando llegaba la hija, la señora Aida le invitaba un té de sultana con pan y queso. No tengo idea de cuánto tiempo estuvo Doña Aida en la tienda, pero sí me acuerdo de algunas canciones de los Kory Huayras que con voces pegajosas cantaban "...basta corrrazón no llorrreeees..." y un sinfin de "hits" que la señora de la tienda ponía una y otra vez.

Después de que cerró la tienda de Doña Aida, un par de hermanas viejecitas se instalaron al frente de mi casa, en plena esquina. La señora Rosa era una viejita amable de pelo corto con base, que pese al frío nunca usó pantalón. La otra viejecita (no me acuerdo el nombre) era una señora de pollera un poco gruñona con trenzas blancas y una manta de lana ploma. Si bien la tienda era (es) mucho más grande que la de la señora Aida, los panes estaban también en una vitrina de vidrio y madera. Lo chistoso era que cuando una iba a comprar tohallas higiénicas femeninas las vendían envueltas en papel periódico y esperaban a que no haya mucha gente para pasarte el paquetito, como si fuera un artículo prohibido o de contrabando. Un tiempo después, las viejitas fueron dejando a cargo de la tienda a la hija de doña Rosa, la Rosemary (mi cuasi tocaya).

A estas alturas de la vida (hace poco más de doce años que no vivo en casa de mis papás) la Rosemary se hizo cargo totalmente de la tienda, y pese a todos estos años su "estilo" sigue siendo el mismo, pues cuando le preguntas por algo que no tiene en la tienda, te responde con un "nuayyyy" con laboca fruncida, y cuando terminas de comprar y le dices "gracias Rosemary, hasta luego" siempre pero siempre te responde "oh ya" delicadamente.

El tener una tienda no es fácil, especialmente con el frío que hace en Chuquiago todo el año, pues tienes que recibir el pan desde antes de las siete de la mañana y atender todo el santo día, haga sol, llueva o granice, lidiar con abusivos que quieren todo fiado, viejas descontentas y proveedores que no traen las cosas cuando tienen que traer, pero aún así me parece super divertido, pues ves el movimiento del barrio, conoces a la gente que vive cerca y te haces de buenos "caseros", a parte de que -como en el caso de Doña Aida- te quedas en la memoria de muchos, con soundtrack y todo.

martes, julio 07, 2009

LAS ANÍBARRO

Estos días ando sin tiempo para nada, así que les dejo con un cuento chiquito que publiqué hace dos años: una semblanza de la Cleo y de las Aníbarro. La Cleo partió hace dieciséis años (se echó a dormir la siesta una tarde y no despertó más). Las Aníbarro se reunen algunos Domingos para no olvidarse que a parte de madresposas -y brujas, por su puesto - son mujeres.

LAS ANÍBARRO

Las Aníbarro son las seis hijas de la Cleo: la de carácter fuerte, voz ronca y ojos color miel. Son bravas, nobles, apasionadas y trabajadoras como ella.

No creen en el divorcio ni en cuentos similares, así que suelen ser leales al hombre que escogieron con sus muchos defectos y sus pocas virtudes. Crían a sus hijas mujeres con mano dura, pero a sus hijos varones tienden a hacerles la vida fácil como a sus maridos y como a sus dos únicos hermanos.

A veces, pero solo a veces, se acuerdan del día en que la Cleo mandó todo al diablo –ocho hijos y marido - y decidió ser leal a sus sueños.

viernes, junio 26, 2009

PREGUNTA


Alguien puede explicarme ¿de qué tanto se ríen los malos?
Hasta parece que la pasan bomba. Los aburridos son los buenos.

lunes, junio 22, 2009

EL CEMENTERIO DE LOS ELEFANTES

Juvenal tiene treinta y tres años y decide ponerle fin a su miserable vida pasando sus últimos días en la "Suite Presidencial" una habitación dentro de un bar donde las personas pagan para que se los deje morir bebiendo. La Suite se cierra bajo candado, con un balde de alcohol preparado con té o algún otro menjunje, una lata para sus necesidades, una cama miserable, algunas frazadas y periódicos para soportar el frío. Una vez que se entra a la "Suite Presidencial" solo hay chance de arrepentirse cuando el mozo que cambia los baldes de trago y las latas abre la puerta. El Juve paga por adelantado dos baldes y medio de trago, por la lata y por los camilleros que van a sacar su cuerpo sin vida a la calle cuando su suicidio planificado acabe.

Una vez en la Suite Presidencial, empiezan los recuerdos que son como cuchillos: una niñez miserable; una juventud llena de alcohol (el Juve no se acuerda si se fue de su casa o lo botaron, lo único que recuerda es que es alcohólico desde los catorce) un amor: Marlene que lo abandona por que él no puede dejar de beber; una amistad: el Tigre a quien el Juve termina traicionando. La vida del Juve es definitivamente miserable, y sus fantasmas no le dejan mejor opción que la muerte.

Esta película, inspirada en una de las leyendas urbanas en Chuquiago Marka (La Paz) descrita al detalle por Jaime Sáenz y Víctor Hugo Viscarra nos da un vistazo al mundo marginal paceño, un pedazo de la vida de muchos seres que la sociedad vuelve invisibles luchando noche tras noche contra el frío, el hambre, el desamor y sobretodo la soledad.

Las actuaciones de Cristian Castillo (Juvenal) y Fernando Peredo (el Tigre) me parecieron geniales, al igual que de los actores y actrices del Teatro "El Quijote" de la ciudad de El Alto, que hacen la película bastante creíble y son pocos los "errores" que ciudadanos de a pie cero escuela de cine/actuación como yo pueden detectar. La música ayuda a que muchas escenas sean conmovedoras y mi amiga Vero quedó enamorada de la fotografía (yo de eso no sé mucho).

Otra nota interesante: para ser miércoles a las cinco de la tarde, la sala 3 de la Cinemateca Boliviana estaba llena.

Esta vez Tonchi Antezana no la peló.

Salud, Juve.

jueves, junio 18, 2009

ADIÓS AZULITO

La primera vez que vi al azulito fue en la casa del señor Page, un gringo ex-jefe de mi marido. El gringo lo cuidaba como oro. Lo había comprado cero kilómetros de la casa importadora y solo lo manejaba de su casa a su oficina, no dejaba que su mujer lo maneje y lo tenía como un anís.

Al principio yo no lo manejaba mucho, pero poco a poco me fui adueñando del azulito, encariñándome pues era como mi sobretodo de lata. Juntos recorríamos la ciudad de los anillos de crin a cola, no había límites: ni calor excesivo, ni ventolera, ni sur y chilche, ni diluvios: el azulito y yo éramos el uno para el otro.

Ya de vuelta a Chuquiago, aprendimos juntos a perderle el miedo a las subidas y a las curvas atorrantes de la Kantutani. Con el azulito yo era libre de ir donde me daba la gana y cuando me daba la gana, como que había un feeling entre él y yo.

No sé hasta qué punto es cierta la creencia de los aymaras de que las cosas tienen alma, pero me salía del alma decirle al azulito que estaba guapo y que era lo máximo y él no me daba ningún problema. Lo chistoso era que siempre que se arruinaba o pasaba algo el que estaba manejando era mi marido. Como que entre el azul y el Choli (léase Bolivarista de corazón celeste) no había mucha química, parece.

Hace unas semanas le ofrecieron al de corazón celeste comprarle el azulito, haciéndole una oferta que no podía rechazar, así que el Lunes lo entregó a su nuevo dueño.

Voy a extrañar mucho a mi compañero azul.

Así nomás es la vida, al final, todos tienen que irse.

lunes, junio 15, 2009

SLUMDOG MILLIONAIRE

Slumdog Millionaire cuenta la historia de dos hermanos y una niña: tres sobrevivientes en los barrios bajos de Mumbai y cómo las elecciones que toma cada uno en su vida los lleva por caminos tan diferentes.

Salim (el hermano mayor) y Jamal (el protagonista de la historia) quedan huérfanos de madre muy pequeños haciéndose amigos de una niña (Latika) que está en las mismas condiciones que ellos. Tiempo después un explotador de niños huérfanos los obliga a pedir limosna, pero los hermanos logran escapar, quedando Latika en el camino. Jamal no logra olvidar nunca a Latika y encontrarla es la obsesión de su joven vida.

En todo el transcurso de la película puede verse el carácter antagónico de los hermanos, pues mientras para uno el motor para la vida es el amor, para el otro es el dinero, mientras uno de ellos es compasivo el otro es duro y calculador, mientras uno cree en el destino, el otro, en el sacrificio.

Las escenas que más me impactaron:

- Cuando los explotadores de niños mutilan a Arvind para dejarlo ciego y que recaude más limosnas.
- La resignación de Arvind a su suerte cuando Jamal lo encuentra años después.
- El re-encuentro de Jamal y Salim con la moderna ciudad de Mumbai como fondo y ese contraste entre la extrema pobreza en la que ellos crecieron con el incipiente crecimiento de la India.
- Cuando los hombres de Javed le disparan a Salim, y él muere con una sonrisa. "Dios es bueno".

Esta es una historia de amor, no solamente entre Jamal y Latika, sino de Salim por su hermano, pues desde que su madre muere, él toma el lugar del padre (que nunca existió) y prefiere entregarse al "lado oscuro" para que su hermano no pierda la esperanza ni la fe en lo que cree.

miércoles, junio 10, 2009

FOLGAMA: RED SOCIAL DEL FOLKLORE

En Bolivia tenemos fiestas todo el año. Y no digo fiestitas, sino festejos con baile, banda, bebida, comida, días enteros... y no es que a los bolivianos nos guste (mucho) el bochinche, sino que la fiesta es vista como una expresión de reciprocidad y convivencia colectiva.

Con la masiva migración de las últimas décadas, estas expresiones culturales no se dan solamente dentro de nuestras fronteras, sino en muchos países donde la comunidad boliviana alcanza un número importante de componentes.

En este escenario, y tomando en cuenta que el Internet ha facilitado la forma de relacionarnos -las distancias y las fornteras no existen en la red- hace unos días se ha lanzado oficialmente una Red Social que promueve el Folklore y la cultura boliviana dentro y fuera de nuestras fronteras: FOLGAMA.

FOLGAMA tiene como meta socializar virtualmente el folklore boliviano y dentro de este portal puedes encontrar cosas interesantes como los recorridos de las Entradas Folklóricas, puedes inscribir a tu Fraternidad y subir videos y fotos de los eventos en los que participan. Lo más interesante: podremos conocer las actividades de los bolivianos en distintas partes del mundo.

Suerte muchachos de FOLGAMA, que este nuevo emprendimiento vaya viento en popa!