miércoles, julio 25, 2007

CRONICAS II: LA GULA DE LOS AGUIRRE

Cochabamba como siempre, con su clima ideal. Pese a que estamos en pleno invierno en el sur del continente, el frío en esta ciudad es bastante más soportable que los surazos cruceños y que los fríos paceños con escarcha incluida.

Lo primero que uno hace al llegar a Cochabamba, así haya llegado en burro y muerto del cansancio: comer algo delicioso en cualquier lugar de la ciudad. La elección unánime fue un “Pique a lo Macho” del Tunari, un restaurante en pleno Prado cochabambino. Un breve paréntesis: cuando yo era chica y hasta que tenía como 9 o 10 años, pensé que ese delicioso plato se llamaba “Pícaro Macho”, cosa que les dará una idea de mi capacidad auditiva hasta el día de hoy. En fin. Conociendo que las porciones en Cochabamba son mega-porciones en cualquier otro lugar del planeta, pedimos tres platos de Pique tradicional para los 6 comensales (3 adultos y 3 niños). Nos los trajeron – como siempre - no en platos, sino en una especie de bandejas, con un pique espectacular. Comimos hasta cansarnos y nos fuimos a dar una vueltita al Prado, unos heladitos y al sobre.

Al día siguiente mi choli daba clases temprano. No tomó un buen desayuno porque sus alumnos tienen la costumbre de invitarle un “platito de media mañana”, y como mi choli nunca se corre, prefiere irse prácticamente sin desayunar para tener espacio para la delicia correspondiente.

Nosotros: Rodri, Sebas, prima Ale, Sami y yo nos fuimos a la Terminal de Buses, pues mi prima tenía que irse a La Paz esa misma noche. Bajando del minibús mis enanos estaban medio indispuestos, cosa que empeoró cuando íbamos de camino a encontrarnos con mi Choli para almorzar… primero tuvimos que parar el Taxi porque mi Sebas estaba superindispuesto, y al llegar al Prado, mi Rodri. Como ya era la una de la tarde, nos desanimamos de comer unos chicharrones que nos habían recomendado en el Km 8 a Sacaba, pues –según nos dijeron - a esa hora la cola era inmensa. Con tan bello motivo nos fuimos a los clásicos chicharrones de la Pola.

Los chicharrones de la Pola son legendarios. El boliche no es la gran cosa, es más, no creo que pase las normas internacionales de calidad ISO, pero eso a nadie le importa en realidad. Llegas, compras una ficha y buscas una mesa. Te sientas y tienes que “atrapar” al mozo para que te traiga los chicharrones. Mientras tanto, un chiquillo de gorra roja está pajareando en vez de traerte las bebidas, pero a la quinta vez que le haces señas te atiende. El mesero te trae una sabrosa llajwa y luego los famosos platos de chicharrón, sin cubiertos ni servilletas a menos que estés dispuesto a dejar huérfano tu plato y esperar como 10 minutos adicionales a que te traigan los cubiertos. No gracias.

Como mi Sebas seguía indispuesto, le apartamos un plato solo con papa (qué buenos padres que somos no?) y nosotros nos lanzamos al ataque de los chicharrones que saben a gloria con llajwa y un kleenex para limpiarse las manos y la nariz (gracias al efecto de la llajwa y a la escasez de servilletas). Como seguramente comíamos con un gusto único, mi Sebas se animó a probar el chanchito y oh sorpresa, ni se acordó de su indisposición y comió como si fuera la última vez. Tanto le gustó el chicharrón que –según mi negrito – ese chicharrón cura cualquier indisposición, además que un rato de esos hizo caer el último pedazo de carne que había en su plato, y al ver que tenía la intención de recogerlo se produjo el siguiente diálogo:

V- Sebas! no levantes ese pedazo de carne, tomá este otro

S- No se cayó al suelo mamá, se cayó en mi zapato

V- No seas cerdo hijito, has vomitado en tu zapato

S- No era en este zapato mamá era en el otro.


(No comió el pedazo del zapato por si acaso).

Al día siguiente, desayunamos “Menudito” en el Sucremanta, otra vez en El Prado. Este plato chuquisaqueño consta de una sopa bien aliñada, mote, carne de vaca en trocitos o molida, carne de cerdo en pedacitos, perejil y cebollín y un ingrediente clave: un chorrito de limón, todo esto en un plato de barro y acompañado con un gustoso pan. Los chicos desayunaron sándwich de chorizo. No pudimos ir al Cristo de la Concordia, pues el teleférico estaba en mantenimiento, así que fuimos a vueltear por todo lado en Taxi. Almorzamos algo “liviano” (Hamburguesas Tuesday) y a descansar hasta la tardecita.

Lunes P.M. nos fuimos a visitar a unos amigos y a tomar heladitos con unas empenaditas “Wistu Picus” que sirvieron como cena, y a las 12 de la noche una Pizza.

El martes a primera hora: a la ínclita ciudad del Illimani casi rodando por tanto comer.

lunes, julio 23, 2007

CRÓNICAS I: A LA LLAJTA EN FLOTA

Aprovechando que mi choli (léase esposo) daba clases en la U de San Simón el fin de semana, nos lanzamos a la hermosa llajta mis conejos, mi prima Ale, mi sobrina Sami (que estaban de visita en Santa Pué) y yo.

Era la segunda vez que mis hijos viajaban en flota. La primera fue de Antofagasta a Iquique (en Chile) donde las flotas son un poco diferentes: el chofer y el asistente usan camisa y corbata impecables, y el asistente hace sus rondas ofreciendo frazadas y almohadas para la comodidad de los viajeros. Nadie sube al bus ofreciendo comida y todo parece normado por la ISO 9000.

La noche anterior al viaje, me quedé hasta las 10:30 de la noche en la oficina para dejar todo en orden, llevé hamburguesas a la casa, nos dimos un buen baño los 3 y nos vestimos para el viaje del día siguiente; lo único que faltaba eran los zapatos, pues conociendo a mi ganado nadie iba a vestirse ni bañarse de buena gana a las 6 de la mañana y yo no quería estrenar el día gritando como sargento. La mañana siguiente, los chicos y la Sami tomaron una leche chocolatada, mi prima Ale y yo un té y todos a una pastillita antimareos (gravol) pues el viajecito que nos esperaba era de 10 horas.

La Terminal de buses parecía un hormiguero porque hacía dos días que habían cesado los bloqueos en el norte cruceño y la gente quería aprovechar la semana que los chicos estaban de vacaciones.

La flota Bolívar partió a las 7:30 de la mañana. Mis enanos chochos de la vida, querían comer todo lo que subían a vender a la flota, pero el gravol hizo su efecto y cayeron al llegar a Warnes. Yo ni qué decir, con lo agotada que estaba perdí el conocimiento al tiro, hasta que a los de la flota se les ocurrió poner una película de artes marciales traducida al español a volumen 30…"Nosh han robado el Buda de marffil… el pueblo caerá en deshgrazia shi no rescatais al ídolo…” y una serie de sacadas de mugre con efectos especiales hasta que la película se arruinó (por suerte). Yo tranquila me dormí hasta que en Montero subieron unas niñas a vender mandarina ofreciendo la mercancía a grito pelado. Pasamos Montero y al asistente de la flota se le ocurrió poner el DVD de “Titanic”. Merde. Me desperté aterrorizada por la canción a volumen 50: ñaaa aaaaaa ñaaAAAAAAA ñaAAAAAA!!!!! Casi me quedo sorda juro, así que bajé a rogarle al asistente que baje por piedad el volumen.

Por suerte me llevé el libro de cuentos de Eduardo Alvarez así que leía uno y me dormía un tanto. Mis enanos unos santos varones, charlaban, jugaban, dormían. La prima Ale y la Sami (que es de la edad del Sebas) unas expertas viajeras.

Paramos en Villa Tunari justo a tiempo, pues mi Sebas ya no daba más por entrar al baño. Luego - como era hora de almuerzo- pedimos medio desconfiando unos sándwiches de Pavita en un pequeño Snack, pero estaban tan deliciosos que comimos a dos por nuca. Después otra vez a la flota. Pusieron Garfield 2 y otra de unos animalitos odiosos, pero bastante soportables a comparación de una vez (hace aaaños) que viajé de La Paz a Cochabamba escuchando durante 6 horas seguidas un cassete con los éxitos de Ruddy La Escala (por eso lo odio al pobre).

A mi compañero de asiento ni lo sentí pues se la pasó durmiendo y leyendo casi todo el camino, pero al llegar a Sacaba una llamada del choli a mi celular que suena como alarma anti incendios lo dejó confundido pues intentó pararse de un salto y como era alto se golpeó la cabeza, buscó su celular con una cara de conejo recién nacido alucinante, lo contestó y luego se dio cuenta que el que sonaba era mi celular jeje.

Bajamos antes de llegar a la terminal a las cinco de la tarde y nos fuimos en un taxi chochos de la vida, especialmente mis conejos y yo pues íbamos a ver a mi querido choli después de tres semanas. Además, ya estábamos alistando nuestros estómagos para comer como Dios manda en la Llajta: la ciudad de Bolivia donde se come más rico.

jueves, julio 12, 2007

MI CHUQUIAGO MARKA

ILLIMANI, ají de fideo con perejil cortado finito, chairo con chicharroncitos, CERVEZA PACEÑA y cacho, cielo azul sin nubes en invierno, llauch'as, fricasé con Papaya Salvietti y MARRAQUETA crocante, salteñas de La Paceña, cafesito caliente en el Stadium Hernando Siles con el traste y las piernas heladas, MENTISÁN, jugo supervitamínico, tesito en jarro con pan sarnita y queso collana, la Jaén, El Prado, humintas con café, chak'e de trigo, ají de chuño de la Maricucha o de mi abuela Bertha, escarcha y granizo, las hormiguitas calentándose al borde del termo de agua caliente, CUECA, morenada, caporales, y un sinfin de ritmos y bailes, la tiendita de la esquina, el alcalde jardinero, ALASITAS, San Juan con fogata y té con té, las cebras y los puntos, desfile de Teas con sucumbé, pasank'alla, mandarina y maní en Semana Santa y Corpus Cristi, los p'ajpakus, Picana de Nochebuena, las subidas y bajadas de montaña rusa, casitas colgando de los cerros y desafiando la gravedad, las estrellas en el suelo que se ven desde la Ceja de El Alto, el PAPIRRI, los miradores (sinT. Bueno los con T también), el pepino carnavalero y pandillero con voz de pinquillo, las milluchadas, la forma caótica y alucinante de la ciudad, minibús a 1Bs. , la mística de la noche paceña, Don Jaime Sáenz y el Viscarrita, sandwich de chola de Las Cholas, el viento frío con olor a tierra mojada, el Lago Titicaca y su azul majestuoso, la Cumbre, Los Yungas, Sorata...

Ya sé que faltan todavía cuatro días, pero igual...

¡¡¡FELICIDADES LA PAZ!!!!

Contribución de Daniel Gerardo (de la TropaBol) a mi mail:

Los anticuchos de la Marthita, el CONEJO RICKY, el BOLÍVAR, el STRONGEST, el YAAAAAAAAAA, el "nove?", el "ya pues", Laikakota, Don Pedrito Domingo Murillo, el soldado desconocido, Choqueyapu (aunque sea oloroso), api con pastel, marraqueta con papaya salvietti y platanito, el Monje Campero, la fuente de El Prado, el "Quinto" (Shopping Quinto Centenario), los sandwiches de Chola en el Estado Mayor, el reloj de la Pérez, el Merlan.


Contribución de Anita Von Bergen

La cercanía que uno siente de poder tocar el cielo, la nieve por el Chacaltaya, el frío en la sombra y el calor en el sol, la pasarelas, la bajada desde el aeropuerto: es como si uno nunca llegara a su destino, los paisajes, la isla del sol, COPACABANA, los paseos en barquitos por el lago Titicaca, San Miguel un sábado en la tarde, FORUM, comer trucha en el lago Tititcaca, los Hot Dogs de San Miguel, La Chiwiña, el Shopping Sur, el Shopping Norte, el Ketal, el ZAT, el Gava Market, el Teatro al aire libre, el Puente de las Américas...

Ocurrencias de último momento:

Las Velas, el GRILLO, LOUKASS, el Teatro Municipal, Luis Rico y su banda (aunque el Luis Rico no sea paceño de nacimiento, creo que ya lo hemos adoptado), el GRAN PODER con su Jesús incluido, el SOCA, el Equinoccio, los voceadores de los minibuses, OCTAVIA, el Miamicito y la Uyustus, la Eloy Salmón, ... miércoles, este post no va a acabar nunca parece.

lunes, julio 09, 2007

MENTISÁN





En la casa del boliviano promedio pueden faltar muchas cosas menos el MENTISÁN. Si hay un remedio maravilloso que cura resfriados, enfriamientos, catarros, heridas, contusiones y quemaduras leves, labios rajados, dolores reumáticos, dolores de cabeza y hasta gusanera es ese que viene en envase verde con un sol tiawanakota dentro de un rombito rojo.

Cuando nos resfriábamos mi mamá preparaba toda una ceremonia:

  1. Papel periódico
  2. Plancha caliente
  3. Aguja para hacer huequitos en el papel periódico.
  4. MENTISÁN
  5. Pedazo de tela para envolvernos como momias
  6. Pijama más caliente y chompita para que estemos superabrigados.

Luego de calentarse las manos con el MENTISÁN, procedía a friccionarnos el pecho y la espalda hasta sacarnos chispas, y una toda vapuleada iba sintiendo como el calor entraba al cuerpo con ese aroma a menta y eucalipto delicioso que ya era propio de los meses fríos y de los inviernos paceños. Luego de habernos amasado con todas sus fuerzas con MENTISÁN por supuesto, nos ponía encima una hoja de periódico calentado con plancha y agujereado. Claro que la plancha no estaba tan caliente, pues sino no tendríamos las noticias de ese día en el pecho durante una semana. El secreto era darle al papel periódico una temperatura ideal que permitía que el efecto del MENTISÁN se mantenga. El siguiente paso era envolvernos con una tela especial - preferiblemente negra – abrigarnos con el pijama más caliente que tengamos, una chompa o chaleco para, insisto, mantener el calor. Un poco de Mentisán en la nariz y en los labios y directo al sobre hasta el día siguiente. Al dormir me se sentía como una niña de hojalata por cómo sonaba el papel cada vez que me movía, pero en la mañanita estaba radiante pero oliendo a MENTISÁN por todos los poros de mi cuerpo.

Ya en mi papel de mamá, el famoso MENTISÁN es muy importante en la casa. Así no vivamos más en la ciudad de Illimani, cuando vuelca Sur en Santa Cruz hay que recurrir nomás a esos remedios caseros que más que aliviar las dolencias por sus grandes componentes medicinales, lo hacen por cómo se aplican, pues se quiera o no una lo hace con el famoso ungüento más una dosis enorme de cariño que curaría cualquier cosa. Me fascina la cara de mi Sebas cuando unto con MENTISÁN las pequeñas raspaduras que se hizo jugando fútbol, o cuando le doy una friccionada con MENTISÁN a mi Rodri en la parte de atrás del cuello donde, según él, están sus amígdalas para que ya no le molesten más (a ratos es medio hipocondriaquito).

Lo interesante es que el Mentisán ha cruzado nuestras fronteras, no solamente por las exportaciones del Laboratrio que fabrica este ungüento, sino de la mano de los millones de bolivianos que viven en el exterior buscando mejores días. Me comentaba una amiga que trabaja en una oficina de envíos que una de las cosas que más se manda por encomienda es MENTISÁN. Ya me imagino que a parte de ser un ungüento tan práctico debe llevar en la latita (o en el envase verde nuevo) el olor a hogar, olor a viento de montañas, a sures con chilchi, y sobretodo a manos de madre curando heridas, raspaduras y todo tipo de dolencias, incluyendo nostalgias del corazón.

martes, julio 03, 2007

HOMBRE DE FAMILIA


Vamos con el argumento: Jack (Nicolas Cage) es el presidente de una firma de Wall Street en Nueva York: ha logrado el éxito profesional, no solo por que usa los trajes más finos ni tiene las mujeres que le da la gana y un Ferrari alucinante, sino porque lo que hace le gusta, y lo hace con gusto. La mañana siguiente a la noche de Navidad despierta en una nueva realidad: una casa en un barrio de los suburbios en Nueva Jersey, al lado de Kate, su antigua novia, y con una vida totalmente opuesta a la suya: esposa, dos hijos pequeños, un perro enorme, un laburo que sólo le permite ganar lo suficiente para vivir modestamente y pagar la hipoteca de su casa y un grupo de amigos buena onda en similar situación. Su vida anterior: se esfumó.

Ya me imagino ese cambio de vida, es como si yo apareciera soltera, choca, 90-60-90, con mi ombligo en su lugar original, con una agenda llena de viajes alrededor del mundo y bueno, ahorita no se me ocurre más.

La idea es que, como en toda película yankee, el galán se enamora nuevamente de Kate y aunque le cuesta horrores acostumbrarse a su nueva vida - tiene que aprender a cambiar pañales, pasear al perro en un frío de muerte, bancarse a sus suegros y una serie de cosas – acepta plenamente su nueva vida. En ese momento (en el que se siente realmente feliz): zas! aparece de nuevo soltero sin compromisos y con una mujerona estilo modelo de Victoria’s Secret tocando su timbre; pero nada de eso le parece suficiente pues (en teoría) su vida como hombre de familia le llenó el espíritu.

El argumento no es la gran cosa, es más -según mi humilde opinión- es un argumento típico de los lagrimones románticos de Hollywood, pero entretiene. Me dormí pensando en si es tan malo ser asquerosamente exitoso, o si el tener una familia, hijos y un perro te garantizan la felicidad. Bueno, es obvio que ni una cosa ni la otra.

Creo que dormí pensando en este tema y como a las cuatro de la madrugada, gracias a un codazo en el pecho que recibí de mi Sebitas sieteañero, k’asa ventana (chimuelo) y futbolista que durmió conmigo, me desperté y una frase estaba dando vueltas en mi cabeza. La anoté en un papelito y es la siguiente:

“La felicidad está hecha de los pequeños momentos en que agradecemos profundamente estar vivos”.

jueves, junio 28, 2007

DE VÍCTIMAS Y VICTIMARIOS


Hace un tiempo recibí una llamada a la oficina: mi Sebas con voz medio llorosa...

S - Mamá, el Rodri me escupió el dedo (usa un tonito como si le hubiera desgraciado el pie)

V- Pobresito mi negrito, pero por qué, qué ha pasado.

S- Es un cochino este Rodri, no le des quintos mañana para su merienda.

V- (Mmmm medio raro el asunto, mejor verificar la otra parte de la historia) A ver hijito comunicame con tu hermano.

R- Hola mamá

V- Hola Ratita, cómo es eso de que le has escupido en el dedo a tu hermano

R- Es que el muy aZqueroso quería meterme el pie a la boca.

lunes, junio 25, 2007

EL "LEEDOR" DE LIBROS

Todo comenzó con la llegada de un pelau, de esos que tienen plata pa' preguntarme si tenía el libro "María" de Jorge Isaacs. Revisé y se lo mojtré. El pelau lo miró, lo hojió y me dijo que necesitaba un resumen porque tenía que exponerlo al día siguiente.

Como yo soy poej tiluchi se me encendió el foquingo y le dije: yo lo leo y mañana tempraningo le entrego un resume, pero me da cincuenta pesoj ahoringa. Viera ujté de desconfiau el pelau e porra, - ¿todo el libro? - me preguntó y - poej- yo le rejpondí - pa' mi este libringo ej nada. Medio desconfiando me entregó lo cincuenta peso viera ujté, pero tras que se fue comencé a leer el libringo, hajta laj tré de la mañana, anotando, surayando y luego a la primera hora me fui a un café interné y todingo lo pasé a la computadora, porque yo ejtudié técnico en wor y essel poej viera ujté.

Doce en punto lo esperé al pelau en la puerta de su colegio, y le entregué el resumen. Le fue bien porque dejpué trajo a suj amigo, todingo flojonazo y con plata. Así resumí "La Iliada", "La odisea" novelaj nacionale como "La niña de su ojo" que piden harto viera ujté y que no se encuentra poej en el interné, no hay. Luego resumí unaj cuantaj de esaj de autoayuda dizqué como "Juventú en ésstasi" y así negociango que me salió.

Al principio vendía solo la fotocopia a dié peso, pero dejpué empezaron a pedir en disqué, y no alcanza el tiempo pa' estar yendo al café interné a cada ratingo. Me presté plata de JacintoCéspede, me compré una computadora buenanga con su impresoringa así chiquitinga pero diga ujté que rendidor el aparatingo ese. Cuando le fui a devolver la plata a JacintoCéspede, me dijo que le debía máj. Claro, se enteró de que mi negocio era puej de éssito y diga ujté que usurerango me quizo sacar casi quinientoj dólarej de interese. Elay que me enojó y le dije en su cara que era un pillo, un usurero y ahí nomáj me plantó pa' mij doj dijparos. Chupau habia estau, yo no sabía.

Me llevaron de emergencia al San Juan de Dió y la mujer de JacintoCéspede me suplicó que no lo denuncie -vamoj a arreglar nomáj- me dijo y yo poej soy bueno, pero no opa. No lo denuncié pero me hice perdonar el préjtamo y no le pagué un centavo.

Ahora tengo doj ayudante que queman loj resúmene en CD, pero yo nomáj leo loj libringos, yo nomáj losurayo, loj resumo. Cuando tenga máj platinga me voy a operar la pierna y voy a quedar como antej de loj diparos.

viernes, junio 22, 2007

HAGAMOS PAÍS

Estrenemos el sentido común, abramos la mente y el corazón.

miércoles, junio 20, 2007

SAN JUAN

San Juan con fogata

Lo más esperado de la noche del 23 de Junio de todos los años – cuando yo era chica – eran precisamente las fogatas.

Esperábamos que anochezca y empezábamos a abrigarnos con lo que podíamos para que cuando mis papás lleguen del trabajo empecemos la fogata ya!

Recuerdo el beso frío de mi mamá y de su perfume cuando llegaba de la oficina con sus paquetes de estrellitas para que juguemos hasta gastar la última, inventando con mi hermana Liz todo lo inventable. Comíamos hot dogs, y cuando se acababan las estrellitas – como a las once de la noche – apagábamos la fogata y nos íbamos a dormir.

Generalmente San Juan coincidía con el último día de clases, así que cuando éramos changuitas había la costumbre de aprovechar este último día y repartir decenas de papelitos pequeños para que los amigas(os) y conocidos del cole escriban sus buenos/malos deseos. Doblábamos los papelitos (ojo, sin leerlos) y los guardábamos hasta la noche. Una vez encendida la fogata empezábamos a leerlos uno por uno: si los deseos eran buenos, quemábamos el papelito en la fogata para que se cumplan; si eran malos deseos teníamos listo un frasco con agua para meter esos papelitos y que los deseos no se cumplan. Era super divertido, sobretodo por que siempre nos dábamos formas para “marcar” el papelito de alguna persona especial y leer su deseo era lo más esperado.

San Juan sin fogata.

Para San Juan del '99 ya vivíamos en Santa Cruz. Mi Rodri tenía casi dos añitos y mi Sebas estaba todavía en la barriga. Yo había comprado salchichas, pero olvidé el pan, así que mandamos a la Amalia (la empleada) a comprar pan de hot dog. Nada. La pobre recorrió todas las tiendas cercanas, fue hasta la plazuela, casi llega al primer anillo y nada de nada, vino con la novedad de que no había en ninguna parte el famoso pan de Hot dog, así que yo toda furiosa - pues las salchichas ya estaban frías- me fui a la tiendita cerca de mi casa y pregunté dónde fregados podía encontrar pan de hot dog. La señora Tere me dijo que no sabía y mientras me hablaba llega una señora y le dice “me da pan de panchito” y doña Tere le da ¡pan de hot dog!!!!!.

Nunca había comido un panchito en mi vida, pues es como un hot dog pero con papas fritas molidas, choclos pequeños y queso rallado. Francamente un manjar.

Ahora que no se puede hacer fogata no queda otra que concentrarse en los mentados panchitos y fuegos artificiales. Sí, ya sé, los fuegos artificiales son peligrosos y nada buenos para el ecosistema, pero mis hijos – y mi marido – los disfrutan al máximo.

La tradición es comprar un kilo de salchichas marca Stege que cada año vienen con un amuleto de la buena suerte diferente, así que el papá abre la cajita del amuleto y yo les cuento la historia que viene en un papelito. Luego preparamos los panchitos que son una delicia – el Rodri se puede comer cuatro como si nada – y después de los panchitos, los fuegos artificiales y las estrellitas. Es de lo más divertido, especialmente cuando alguno de los amigos de mis hijos está en la casa .

Ojalá este año pueda venir mi esposo paras esas fechas, pues San Juan sin el papá no sería San Juan. ¿Quién se encargaría de los fuegos artificiales? Yo no. Con mis habilidades manuales por ahí me vuelo un ojo, un dedo o quedo más crespa de lo que soy. No gracias.

¡Vladisao te esperamos!

sábado, junio 16, 2007

MEN IN BLACK

Cuando yo era niña los guardias y serenos solo estaban en la casa de los políticos, diplomáticos, en los Bancos, en algunas empresas y pare de contar.

En los últimos diez años, con la proliferación de la “inseguridad ciudadana” (y del desempleo también) hasta el barrio más humilde tiene un sereno y no solo de noche, de día también.

Cuando llegué a vivir a la calle Los Pinos, el sereno era el Nicolás: de unos treinta y pocos y de Buena Vista (no que veía bien, sino que nació en el pueblo de Buena Vista). Era un buen sereno, no faltaba nunca, solo para la novena del Divino Niño en su pueblo pero le pagaban poco, así que como le ofrecieron más en el otro manzano cerca de la plazuelita, se fue.

Después del Nico estaba el Juan Carlos: bajito, medio choco (rubio), ojos pequeños, un poco gordo, de bigotes y la cara rojiza. Le gustaba mucho la bebida, así que llegaba a las 7:30 de la noche pero a las 10 estaba roncando y ni se enteraba qué pasaba. Una noche unos vecinos llegaron a su casa y en la puerta de su garaje vieron al Juan Carlos echado sobre la acera con un plato de tallarines sobre su pecho. Pensaron que le había dado un ataque o algo así. Asustados bajaron del auto pero al acercarse el olor a trago era alucinante. Lo movieron y nada, le gritaron, y ni se inmutaba el hombre, hasta le quitaron el silbato y lo hicieron sonar en su oreja… nada de nada no reaccionaba, estaba totalmente bestia, así que como pudieron lo arrastraron unos metros más para poder meter su auto en el garaje. Como las historias del Juan Carlos eran ya muchas se tuvo que ir.

El tercero era un viejito ex policía: Don Lázaro Limachi paceño, así se presentaba, Don Lázaro Limachi paceño. A Don Limachi le llegaron al copete algunos vecinos que no pagaban sus cuotas a tiempo y luego de cuatro meses se fue.

Un tiempo después el señor de la otra esquina, contrató al Eloy Fernández: bajito, flaquito, siempre vestido de negro y sobretodo muy responsable, cumplido, educado, en fin una joya de sereno tenemos desde hace dos años.

En el día: hasta hace poco estaba Don Miguel, un viejito que cuidaba la casa de la otra esquina donde funcionaba una oficina del ex Servicio Nacional de Caminos. Don Miguel hablaba siempre con “z”, tenía los ojos saltones y era chismosooooo, meticheeeeee y pedigüeño. Cuando estaba llegando a mi casa y veía que me hacía señas ya sabía que era para pedirme un “préstamo” o contarme algún chisme. Respiraba, contaba hasta doscientos y ya. Hace poco cerraron la oficina del SNC, alquilaron la casa y Don Miguel se fue nomás a la suya.

Lo que yo no termino de entender es si – Dios no quiera – pasa algo, qué se yo, roban en una casa, roban un auto, asaltan la tiendita (venta le dicen en la ciudad de los anillos) de Doña Nancy, ¿qué puede hacer el sereno más que servir como testigo presencial? Puede que su presencia desanime a algunos malvivientes medio truchos de cometer sus fechorías, pero no a la mayoría. Pensar que el Eloy arriesga su vida por poco más ochocientos bolivianos (como cien dólares).

Hace un tiempo cuando estaba viviendo en otra casa temporalmente, no teníamos sereno, pero un día X se me acercó el que cuidaba la otra cuadra y me dijo: “…la otra noche un hombre ejtaba tratando de trepar su barda como a laj tré de la mañana…si quiere yo puedo cuidar su casa pa’ que nadie se acerque porque sé que viven “puro” mujere” (Claro, hacía dos meses que mi esposo se había ido a laburar a otra ciudad). Me dio rabia su marketing personal. Lo que me rondaba por la mente en ese momento para respnderle:

1) Qué pena que no entró, hace tiempo que no vemos a un hombre! (y poner cara de libidinosa)

o

2) No se preocupe, tengo una calibre 38 y una puntería perfecta cuando disparo (bien que no le daría ni a una vaca aunque estemos frente a frente), eso es suficiente para nosotras. Pero nah, para qué. Le dije que le avisaría, y de todos modos a las dos semanas volvimos a mudarnos a la calle Los Pinos.

Los famosos serenos saben todos nuestros “movimientos”: saben cuanta gente vive en cada casa, a qué horas salen, quienes se quedan etc. Ese me parece otro peligro, pues quién te garantiza que el crespo de la otra esquina no sea un informante de algún grupo de pillos. Aunque pensándolo bien, lo que tiene que pasar va a pasar de todos modos.

viernes, junio 08, 2007

COLORÍN COLORADO

Mi príncipe azul apareció un día - así de la nada - por sorpresa. Algunas noches se convierte en un sapo odioso y horrible (piensa que yo no me doy cuenta).

Yo no quiero que mi cuento termine con un Colorín Colorado, por lo menos no todavía; así que esas noches que mi príncipe es sapo decido contar hasta mil, respirar hondo, cerrar los ojos y besar al sapo para convertirlo de nuevo en mi príncipe. Hasta ahora el hechizo ha funcionado. Y es que para final de cuento prefiero "...y vivieron felices comiendo perdices" aunque a mí no me gusten mucho que digamos las aves y ramas anexas.

domingo, junio 03, 2007

SER MADRE PARTE II

Pese a todos los poderes mágicos que una consigue al estrenarse como mamá, hay defectos horribles que uno adquiere sin darse cuenta:

Voz de bruja: ¡Recojan sus juguetes! ¡Terminá tu sopa! ¡No le pegues a tu hermano! ¡Bañate ahorita! … en fin, hay días en que una grita tanto que no se reconoce. Claro que sería lindo que una grite y los chicos obedezcan, pero todos los chicos tienen una sordera selectiva a la que algunos especialistas llaman "otitis testicular", pues te escuchan pero les vale un huevo lo que les estés diciendo. Como no te hacen el menor caso, tienes que gritarles/amenazarles y/o perseguirlos. Un efecto que aparece como consecuencia de los gritos con voz de bruja (cuando no te hacen caso) es el siguiente.

Transformación instantánea: Por lo general una les pide las cosas de buena forma (al principio), por ejemplo:

- Sebastiansito apagá la tele, negrito y ven a comer
(cric…cric…el Sebas famoso ni bola, sigue viendo Los Padrinos Mágicos)
- ¡Sebas a comer!
(cric….cric….)
Ahí viene la transformación instantánea, de madre abnegada a HULK:
- ¡Bueno negro, si no vienes hasta contar tres y apagas esa huevada voy y te traigo de los pelos! Uno…dos... – y antes de que diga tres el Sebitas Aguirre ya está sentado en la mesa metiéndose la primera cucharada de comida a la boca. No hay otra.

Miradas matadoras: No sé cómo miraré a veces a mis hijitos pero ponen una cara de susto que es como para sacarles una foto. Ejemplo:

- Hijo, (al Rodri) porqué sales sin zapatos al patio, vas a fregar tus medias
- Por que me da la gana
CHAN- Mirada matadora –Qué cosa?
- Mamita disculpame, nunca más - y corre a ponerse zapatos.

El defecto de la suposición: Suponer lo que los hijos quieren decirnos o quieren hacer. Este defecto es odioso. Una no les deja terminar frases, o les coarta lo que querían hacer por suponer que va a ser una travesura o una sonsera, cuando muchas veces no es así. Ejemplo gráfico:

Jueves, diez y algo de la noche. Hacía más de quince minutos que los había mandado a ponerse pijama y cada uno a su cama. Salgo de la ducha y escucho ruidos de risitas y cosas que se caen.

- Desde la puerta de mi baño - Enanos! más vale que estén en su cuarto y durmiendo sino hasta ahí llegará su vida de estrellas (como siempre a gritos)
-jijiji jijiji
-Salgo con mi cara de bruja malvada - oigan pedazos de sarnas porqué no están durmi... -
y me encuentro con esto encima mi cama:



Este es mi osito de peluche, uno que tengo desde que tenía 5 años (toda una reliquia). Esa rosa la había comprado mi Rodri con su recreo y la notita decía:




Los chicos me abrazan y me dicen ¡feliz día!.

Ahí si que una se siente como Cruela DeVil cuando decidió ser buenay se arrepiente de todas sus maldades, o en su defecto como una reverenda pelotuda por gritarles sin motivo, siendo que ellos preparaban una sorpresa tan hermosa.

Me faltó una foto: la de mis hijitos. La posteo más tardecito.

martes, mayo 29, 2007

CHAT

Vania B. dice:

potito hermoso

Vania B. dice:

are you there?

Vladisao dice:

disculpe vladi no esta

Vania B. dice:

qué verguenza

Vania B. dice:

Marielita?

Vladisao dice:

no manzana

Vladisao dice:

fue una leccion

Vladisao dice:

para que de entrada no me andes poteando

Vania B. dice:

llokalla grandísimo ya no te quiero

SER MADRE - Parte I

Biológicamente hablando es fácil ser madre. Basta que un espermatozoide haya tomado el impulso necesario y haya vencido todas las barreras para llegar a las trompas de falopio y se haya encontrado de pura suerte con un óvulo distraído. Listo, se forma un nuevo ser.

Ahora de que no cualquier espermatozoide sobrepasa las increíbles barreras que a veces hay en el camino, pues deben poder salir por los orificios microscópicos que a veces tienen los condones con errores de fábrica, saber burlar la vigilancia de una T de cobre medio chueca, saber enfrentarse a horribles y mortales pastillas anticonceptivas, pasar ambientes hostiles, etc. Desde este punto de vista cada que un espermatozoide llega a encontrar un óvulo se produce un sublime milagro.

La tarea de llevar nueve meses a un ser en la barriga, es hermoso y romántico. Claro que a veces los síntomas son bastante odiosos, pero pasan.

Cuando el bebé sale de tu barriga, ahí si empieza la maternidad como tal, pues te entregan el bebé como un bichito arrugado y feito al que no conoces todavía: lo miras, lo revisas bien para verificar que todo esté completo: cinco deditos en cada mano y en cada piecito, dos orejitas, si sus bracitos y piernitas son “normales”. Luego te comprometes a amarlo con todo tu ser por el resto de tus días.

Desde el momento en que el bebé (o la bebita) ya está fuera de tu barriga, tu vida da un giro de ciento ochenta grados. Tú ya no eres tú, y adquieres algunos poderes muy interesantes:

  1. Oído nocturno supersónico: Yo duermo como una piedra, con decir que las dos ventiúnicas veces que mi marido me llevó serenata no desperté y eso que al principio me llamaba por mi nombre y tiraba piedrecitas a mi ventana, luego gritaba como bestia peluda y casi rompe el vidrio, tocó la bocina del auto, despertó a medio barrio y yo dormida. En cambio desde que tengo a mis dos enanitos, basta que digan “A” y yo ya estoy sentada en la cama y voy a su cuarto a ver qué pasa. Los siento cuando lloran, cuando tosen, cuando respiran raro. Pero mi choli puede roncar como leñador y yo ni me inmuto (claro que alguna vez le he puesto una media en la boca).
  2. Poder de predecir el futuro: “seguí jugando con esa burrera y te vas a sacar la quinta maña” y zas! se lastiman a los dos minutos, o “no salgas sin chompa, va a hacer frío”, y zas! hace frío, en fin, los ejemplos pueden ser infinitos. Punto a parte: algunos maridos desarrollan ese mismo poder con algunas esposas: salí a las cinco de tu oficina o no vas a llegar al aeropuerto y zas! salgo a las cinco y veinte y pierdo el vuelo.
  3. Curaciones especiales: Los aliados para este tipo de curaciones son el Mentisán y las pastillas de vitamina “C”. Con un poco de saliva y mentisán puedes curar heridas leves como: rasmilladuras, quemaduras leves, golpes no muy fuertes y machucaduras de dedos. Con pastillas de vitamina “C” puedes curar dolores de cabeza, dolores de estómago y hasta de amígdalas e hígado. ¿Cuándo usar las mentadas pastillitas?pues cuando lo dolores aparecen misteriosamente en cuanto el hijo se entera de que hay sopa en el almuerzo, de que le vas a hacer rehacer su tarea o cuando le duele las amígdalas de su nuca, o el hígado que está en su brazo.
  4. Poder de bloquear sonidos molestosos. Puedes escuchar las noticias o leer mientras tus hijos están gritando como condenados. Claro que a veces el poder se desarrolla tanto que te hablan y vos no los escuchas y solo atinas a responder “ajá” o “sí”. Craso error. La consecuencia de estos bloqueos auditivos es que a veces decimos “si” a cosas inverosímiles como “¿puedo tener una iguana como mascota?” o “¿podemos hacer una fogata en el patio?”.

Bueno muchachos, mañana sigo, tengo demasiado laburo.

jueves, mayo 24, 2007

CAPÍTULO 68

Mi amigo Humberto de Chilangolandia me invitó a hacer un meme: transcribir la página 123 del libro que esté leyendo.

Hace unas semanas estoy leyendo Rayuela, de Cortázar, pero aprovechando el meme de Humberto transcribiré a continuación el capítulo 68 de ese libro. Sí, ya sé, estoy arruinando el meme original, pero este capítulo me encantó al extremo, pues está escrito en glíglico, un lenguaje musical inventado por Cortázar.

En un principio, con toda mi ignorancia de lectora de a pie, pensé que todas estas palabras tenían algún significado en el diccionario y me sentí un microbio baboso, pero sólo al leer este capítulo uno se va imaginando de lo que se trata: Oliveira y la Maga (personajes principales del libro) en un encuentro íntimo maravilloso.

Cada lector le da un significado a cada palabra, a cada frase, y puede usar la imaginación, sus propias experiencias y recuerdos según el ritmo del relato.

Sin más preámbulos les dejo con mi capítulo favorito (hasta el momento) de Rayuela:

CAPÍTULO 68

"Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo como poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, redumplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas filulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! . Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias."

miércoles, mayo 23, 2007

UN AÑO!

Recién hoy me di cuenta de que esta capsulita ya tiene un año!, bueno en realidad el aniversario fue el 18 de Mayo pasado. Lo mejor de todo es que las primeras horas del 18 de Mayo de este año la estaba pasando a con mis amigos blogueros urbandinos, así que no hubo mejor forma de festejar un año de mi blog.

Les dejo con el primer post, el mismo que antes de ser publicado en mi blog fue publicado en Mundo al Revés.

Jueves 18 de Mayo de 2006


SIETE AÑOS EN SANTA CRUZ (Bueno, ya van ocho)

Hace unos días me acordaba que hace siete años que vine por primera vez a Santa Cruz, directamente a buscar casa.

Nunca en mi vida había venido ni de vacaciones y no conocía la ciudad, pero como a mi esposo le habían ofrecido mejores condiciones de trabajo si se trasladaba de La Paz, pues nos animamos.

Vine con mi suegra que, debo reconocer, siempre me ha dado una mano en las situaciones más complicadas pues por suerte es mamá gallina y está pendiente de cada detalle, ya que su actividad se divide entre variados grupos de Rummy y Pasanaku, peluquería, decoración de hogares (incluido el mío) y ser mamá y abuela a tiempo completo. Yo estaba esperando a mi segundo "talibancito", con un humor de la m...(madre patria), así que el hecho de departir 24 horas al día con mi querida suegra no era lo más placentero ni para ella ni para mí, eso sin contar con que no conocíamos la ciudad.

Nuestras primeras incursiones con el periódico El Deber en la mano eran un desastre ya que como no conocíamos los barrios íbamos a ver alguna "cómoda casa de una planta, 3 dormitorios, baño, living comedor, dependencias de empleada" y aparecíamos en el Barrio Pillín u otro barrio X donde la casita en cuestión evidentemente tenía 3 dormitorios pero con un patio de por medio con gallinas incluidas y variados inquilinos con quienes teníamos que compartir el mentado patio. Pero eso pasa aquí y en todo lado. Me acuerdo que en La Paz cuando me iba a casar, estábamos buscando un departamento y por ejemplo un anuncio del periódico decía "departamento céntrico en primera planta de 2 dormitorios con clóset", etc. Para empezar el que nos mostraba el departamento era un señor al que mi esposo conocía de su "época hippie", cuando tenía un "pub" en la calle 20 de Octubre de La Paz en medio de dos night clubs, y este señor trabajaba en uno de estos "centros nocturnos" de cuidante o no sé la verdad bien de qué (no creo que de estriper pues se parecía mucho al tripaseca del chapulín colorado). En segundo lugar si bien el departamento (que parecía más un pequeño galpón) era céntrico, los "clósets" eran un hueco estucado con un palo en medio ¡ah!, y con un a puertita que al tercer uso se iba a caer en la cabeza de alguien, o sea un recinto perfecto para realizar algún secuestro, esconderse de la ley o cualquier clase de evento macabro menos para que una recién formada familia con un bebé por venir viva en paz.

Bueno, siguiendo con el anterior relato, estábamos alojados en el Hotel Arenal y los tres (suegra, esposo y yo) compartíamos el mismo cuarto de hotel. Qué emoción.

Hubo una tarde en que teníamos que esperar que alguien nos llame para mostrarnos alguna casa o departamento y no era de lo más divertido quedarnos en el hotel, así que a mi suegra se le ocurre buscar una peluquería cerca. Como habíamos notado que la zona donde estábamos era un poco peligrosa (cerca al Parque el Arenal donde esa época funcionaba el Sindicato de Cleféros, Alcohólicos, Malentretenidos y ramas anexas, así con mayúscula) mi suegra tuvo la precaución de dejar todas sus joyas en el hotel pero no habíamos podido deshacernos de una manilla de oro (gruesa) que con los rayos del sol de las tres de la tarde no brillaba, gritaba. En el afán de buscar la famosa peluquería íbamos de los más tranquilas cuando de pronto escucho un grito desgarrador... me doy la vuelta y la veo a mi suegra forcejeando con un hombre chato de unos treinta y tantos con pinta de malviviente: ahí me convencí de que mi querida suegra no es ninguna margarita mustia porque el ladrón parecía la víctima, las uñas de la Marilusa (mi suegra), que gracias a la genética son hipergruesas, estaban clavadas en la cara del "pobre hombre" y como seguramente éste ratero había tratado de arrebatarle la cartera, la Marilusa había aplicado sus habilidades de lucha libre y lo tenía inmovilizado. Al fin del mentado forcejeo que debió durar como diez segundos que a mis ojos fue una eternidad, el ladrón le quitó el reloj, dio unos pasos hacia atrás y lo lanzó al aire. Yo ni corta ni perezosa, con mi panza de 4 meses de embarazo a lo único que atiné a hacer fue saltar e interceptar el reloj en el aire. El ladrón se escapó y nosotros nos subimos a un micro. Yo temblaba como una hoja pero mi suegra como si nada. Una vez en el micro una señora nos contó que detrás mío estaba una mujer que parecía ser la cómplice del ladrón y era a ella a quien el ladrón le pasaba el reloj. Casi me muero del susto.

Bueno, así pasaron los días entre idas y venidas y después de haber recurrido a una larga lista de intermediarios de bienes raíces, familiares no tan lejanos, amigos, etc., encontramos un departamento como queríamos: sin mucha flora y fauna al rededor, céntrico muy bonito y cómodo, donde pasé muy feliz los primeros 3 años de mi vida en Santa Cruz.

Una vez mi abuelo me dijo que en esta ciudad, cuando un colla sale de noche cerca del amanecer, corre el riesgo de quedar embrujado por el aroma de las flores que crecen en los árboles y no quiere irse de esta tierra nunca más. Dicho y hecho: Vlady (mi esposo) se enamoró de Santa Cruz y no pudo acostumbrarse de nuevo en Chuquiago Marka (lo intentamos durante un año). Así que tenemos la intención de echar raíces aquí aunque a veces me muera de nostalgia por mis montañas, por el viento frío, por la marraqueta (pan) y obviamente por la familia y los amigos que quedaron allá.

Y pensar que para el 2008 estaremos viviendo de nuevo en Chuquiago, y hace un año ni nos lo imaginábamos.

En fin, el tener un blog ha sido una super experiencia que me da un montón de satisfacciones, como la de conocer gente linda a la que he llegado a apreciar mucho.

Infinitas gracias a todas las personas que leen todo lo publicado en este rincón.

martes, mayo 15, 2007

DIVAGACIONES A LAS 5:00 P.M. - OTOÑO

Si hay una hora perfecta para mí es cuando empieza a ponerse el sol en la ciudad de los anillos. En Otoño es mejor, pues aunque el sol se pone más temprano (empieza a ponerse a las cinco de la tarde) los toborochis embellecen el panorama al extremo.

A esa hora precisa, por lo menos una vez a la semana, estoy por el primer anillo en mi azulito con el corazón derretido frente a la belleza de los toborochis, disfrutando, aunque por pocos minutos, de un clima perfecto: calientito pero con un poco de brisa tibia.

El sur ya se fue el fin de semana, así que hoy, a esa hora precisa (5:00 p.m.), las cosas volvieron a su curso normal: el auto super caliente enfriándose de golpe con el aire acondicionado, la música a todo volúmen (hoy fue el Grillo quien encantaba mis oídos), los papeles en el asiento del pasajero, la cartera cerca del freno de mano y la ruta de siempre: Segundo Anillo y Canal Isuto, luego al semáforo que hay cerca del Comando Policial para torcer a mano derecha y por la calle Libertad llegar al primer anillo hasta mi destino final.



Hoy hubo solo una cosa fuera de la rutina normal: una lagartija pequeñísima de color verde azulado en el piso del asiento de pasajero. No tengo idea cómo entró, pero estaba ahí esta mañana al venir a la oficina, al volver a la casa pensé que se había ido, pero esta tarde al salir al primer anillo, seguía ahí. La moví con un papelito porque estaba quietecita. Una de dos (pensaba yo) : o se estaba haciendo la muerta (tanto rato, no creo) o estaba desmayada. En mis entradas y salidas del auto no se movió más, al parecer se achicharró la pobre con el calor del auto, en fin, le diré a mi Rodri que saque a la difunta hoy cuando llegue a mi casa.

Gracias a María Escándalo por enviarme la foto de los toborochis del Primer Anillo: me mandó cuatro y las sacó su amigo Enrique Canedo, capísimo la verdad. Ah y la primera foto, la del atardecer, también me la mandó María E. como le digo; la tomó ella desde la Catedral. Tiene buen ojo no?

viernes, mayo 11, 2007

APAPUCHOS

Ratita con lunar en la mejilla y encías de sandía.
Conejo horrible con voz de pinquillo.

Negrito con ojos de estrella y orejas de silpancho.
Llok'alla negro y feo.

No suena muy cariñoso, pero ellos se sienten apapachados.

martes, mayo 08, 2007

ADSL

Cuando empecé en esto de las computadoras, todo era más fácil. No había Internet, no habían tantos cablesitos que vienen y van y forman una sopa fideos “cabellos de ángel” detrás de la computadora, no señor. Uno tenía el CPU, el monitor y una impresora, y lo de los cables era meter las rayitas en los agujeritos y punto. Bueno, estamos hablando de hace más de quince años.

Poco a poco se ha ido complicando el asunto a tal extremo que hoy por hoy me siento totalmente perdida en este tema, así como Adán en el día de la madre.

Y bueno, si bien tengo Internet ADSL en la casa, es por horas y me tengo que conectar al servicio.

Hoy mi suegro tenía que mandarme unos requisitos para unos trámites al mail, pero al conectarme:

Error 678 – El equipo remoto no responde…para obtener más detalles haga clic en más información…etc.

Bueno, como soy toda una experta en estas vainas, mejor llamar al soporte técnico:

(Servicio Técnico) ST - Buenas noches, habla Henry en qué le puedo ayudar?

(Vania B.) VB - Hola Henry no puedo conectarme a Internet. Tengo ese ADSL que es por horas y hay que marcar.

ST - Muy bien. Puede que su módem se haya recalentado. A ver…apague su módem.

Préntesis: me pongo supernerviosa cuando me dan instrucciones por teléfono para estos asuntos medio tecnológicos así que me atufo al extremo

VB - Un ratito please. Ese aparatito plomito con lucecitas no? (no boluda el elefante rosado con ojos de perro azul, pienso al mismo tiempo)

Encuentro el aparatito doblada en cinco y (qué emoción) estaba apagado, por eso no conectaba. Me siento con un letrero que dice "patéame" en la espalda.

VB - Este…las lucecitas no están encendidas, creo que estaba apagado. Con razón.

ST - Bueno señora (bestia peluda) prenda el módem e intente nuevamente, probablemente ese haya sido el problema. (otra vieja pelotuda que no se fija antes de llamar)

Cuelgo, encuentro el mentado botoncito y prendo el modem famoso. Bueno, entonces a conectarse…

Error 691- Se denegó el acceso por que el nombre de usuario y/o contraseña no es válido en el dominio.

Ajá, y ahora cuál merde era mi nombre de usuario. A buscar el papelito de conexión…nada. Hoy aunque me amanezca ordeno este despelote.

Llamo otra vez a servicio técnico:

ST - Buenas noches, habla Henry en qué le puedo ayudar?

VB - Hola Henry, llamé hace cinco minutos. No puedo conectarme a Internet otra vez, esta vez porque no tengo idea de cuál es mi usuario ni menos mi contraseña.

ST - Muy bien señora (vieja de &%#`*)

VB - Ah acabo de encontrar el nombre de usuario, es MNB

ST - Muy bien, encontró su contraseña?

VB- Nop

ST - Intente 1234

VB - Mmmm no creo que sea 1234. aquí hay como 10 o 12 puntitos, más probable es que sea “yo soy la flor silvestre que marchitó el olvido”

ST - (en un tono super serio) No creo señora, es muy largo

VB - (Ya sé, era broma pedazo de gil) ah bueno.

ST- Vamos a intentar buscar le registro de su contraseña con su número de teléfono aquí en la oficina.

VB - Es el 3333333

ST - La señora Vania Rosemary Balderrama de Aguirre

VB - Ajá (qué vergüenza, ahora sabe cuál es el nombre de la gil que no sabe dónde está parada)

ST - Mmmm… intente xx@adsl

VB - Nada

ST - Muy bien, vamos a conectar desde el principio. Váyase al inicio (sabe dónde queda boluda o se lo dibujo?)

Accesorios/Comunicaciones…/Xxx/Xxx

Cuál quiere que sea su contraseña

VB - xxx

ST - Muy bien escríbala sin espacio

VB - (soy boluda pero no tanto) ya está

ST - Repita

VB - Yap (insisto, soy boluda pero no taannnto, aunque con mi perfil solo faltaba que repita la contraseña en voz alta, con eso ganaba la medalla a la boludez tecnológica)

ST- Muy bien señora, ahora x. Ya tiene el ícono en el escritorio?

VB - Ajap

ST - Conéctese

VB - Ya….Ya! ya me conceté

ST - (Aleluya, se hizo la luz, pajarona) Qué bueno

VB - Muchas gracias

ST - De nada estamos para servirle

VB - Hasta luego

Realmente qué paciencia, seré yo la más imbécil de las que llamó? Espero que no. En fin, me imagino que los operadores de sopoerte técnico de Cotas pasan clases de autocontrol y como requisito tienen que tener la paciencia de Job. Pese a que me atendió con mucha educación siempre imagino que estos chicos están pensando todas las cosas que están en el diálogo de arriba en los paréntesis y me da ganas de reir mientras me están dando instrucciones.

Con este frío asqueroso que está haciendo hoy en la ciudad de los anillos, a estas horas de la noche y con la paciencia que me explicó este Henry de Cotas, este servicio merece un premio, pa qué.

Y bueno, ya tengo internet en la casa de nuevo, así que aprovecho para postear y para mostrarles una de las obras de arte de mi Sebas de 7 años (la hizo en el Paint):



Se llama "discoteca"

(Yo la llamaría "cuatro secos de tequila, wisky y chela en una fiesta rave" pero un poco largo)

viernes, mayo 04, 2007

LADY IN RED

Hay personas con las que falta química, no sé. Están ahí - siempre estuvieron- pero se las siente lejos, por más que estén a tu lado. Una de esas personas es mi abuela Berta, la mamá de mi papá. Ya no me acuerdo porqué hay una barrera invisible entre las dos. Quien sabe porque mi hermana Liz y mi prima Heidy fueron siempre sus favoritas, y a mis ojos esa preferencia se notaba a kilómetros y era odiosa. Con tan bello motivo yo le hacía la guerra a mi pobre abuela con esta boquita que tengo que solía lanzar dardos envenenados contra el enemigo.

Bueno, fuera de lo anterior que es un raye enteramente mío, la Bertita es única.

Tiene 76 años pero el alma de una quinceañera. Al contrario de todas las abuelas que conozco que suelen dedicarse a una vida tranquila, ella es una chispa de alegría donde vaya.

Desde hace como 15 años que asiste a un grupo de la Tercera Edad que se reúne una o dos veces por semana y tienen una infinidad de actividades: pasan clases de cocina, bordado, pintura en tela, baile, gimnasia, etc. Todos los años eligen a la reina del grupo y mi abuela si no es reina es princesa de cualquier cosa.

Ese grupo de viejitos es genial: a parte de las clases que toman durante la semana, viajan a todas partes, tienen maratones el día del anciano, hasta les habilitaron unas clases especiales en la Universidad Católica donde aprendían varias cosas interesantes como nutrición, salud y hasta poesía. Una de las veces que fui a La Paz y visité a la Bertita me mostró fotocopias de unos Haikus y todos eran alusivos a lo hermosa que puede ser la vejez. Cuando voy a visitarla también me muestra las medallas que ha ganado en los concursos de baile y en la maratón, así como sus últimas fotos en los eventos antes mencionados, fotos en las que las magníficas son un piojo tuerto al lado de las poses de mi abuela que parece un rayito de sol entre las otras viejitas.

La Bertita por su puesto está en todo, tiene una agenda social más ocupada que todos sus hijos, nietos y bisnietos juntos. Es super bailarina. No falta a ninguna fiesta/ bautizo/ matrimonio y baila desde que la fiesta empieza hasta que termina. Tiene un aguante fantástico y un repertorio para todos los ritmos. Por si acaso en su cartera siempre tiene dos pañuelos por si hay que bailar cueca y su pareja de turno no tiene uno.

Se cuida muy bien, come super sano, está pendiente del mínimo problema de salud y tiene tratamientos de belleza especiales que hacen que tenga pocas arrugas para su edad y la piel casi sin pecas. No sale de la casa ni a la tienda sin pintarse los labios de color rojo encendido y desde que tengo memoria se tiñe el pelo de rubio cenizo. Claro que hace algunos años ha cambiado a un color más rojizo y es que – según ella- las rubias ya no están de moda. Como hace cuarto de siglo ella tenía una peluquería así que a veces anima a sus amigas viejitas a hacerse algunas “transformaciones” que a veces salen bien, pero otras son un chiste, como la vez que tiñó el pelo rubio cenizo a Doña Clementina, la vecina de al lado, mucho mayor que ella y mucho más morena.

Si para el día del anciano entrevistan en la tele a algún grupo de viejitos en La Paz, o hay cualquier actividad de las personas de la tercera edad, tengan la seguridad de que mi abuela está por ahí: es la de pelo castaño claro, los labios de un rojo encendido y si la cosa es de gala, la del vestido rojo.

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