lunes, febrero 09, 2009

UN POST ANTIGÜITO

Un post antiguo que me trae mucha nostalgia.

RUTINA DE LOS SÁBADOS

Para los que no conocen la “modalidad de compras” en los mercados de abasto de Santa Cruz como en el Mercado Mutualista: una hace sus compras, y cuando tiene varias bolsas contrata a un carretillero, que debidamente uniformado con el ponchillo, en este caso verde, con el número correspondiente asignado por su sindicato, transporta las bolsas en un a carretilla de puesto en puesto según una vaya comprando hasta que termine las compras y suban las bolsas al auto o a un taxi. Bien interesante. Es como ir con un carrito de supermercado parlante.

Yo ya tengo mis conocidos. Don Choco, que es un señor medio rubio con bigotes, bajito y pecoso; el Chino, esposo de la Eva (la de las verduras), un cochala fornido con ojos rasgados, peinado raya al medio, cabello crespo y poco conversador, y a veces el Roland, que debe tener como unos 20 a 23 años, bien morenito y que cuando me ve viene desde lejos a toda velocidad con su carretilla celeste.

La Eva es menudita, de ojos grandes, morenita y bien trabajadora. Ha empezado con un puesto chiquito, pero con esfuerzo y tesón ahora tiene un puesto grande de todo tipo de verduras y hasta tiene una ayudante, la Fátima. Sus dos hijas son casi de la edad de los míos, la Jackelin de 9 y la Joselin de 5. La Joselin es igualita a su papá (el Chino) de ojos bien rasgados, cara redonda de luna llena, morenita y de pelo medio crespo. cuando va al puesto se dedica a jugar con un grupo de niñas de la misma edad. La Joselin es totalmente diferente. Aunque también tiene los ojos de su papá es super responsable. Me admira como se pone su delantal, su pañoleta y la ayuda a su mamá, sabe todos los precios, y se esfuerza por poner las zanahorias ordenaditas una encima de la otra hasta tenerlas tan bien parapetadas que da pena desordenarlas.

La de la fruta es doña Wilma con su esposo que nunca sé cómo se llama, pero que pesa las uvas en la balanza como si estuviera pesando oro. Ella ya conoce de memoria lo que siempre llevo, así que a veces, mientras compro la verdura, le mando con Don Choco la lista y ella me tiene todo preparado y yo ni reviso. Nunca me ha dado nada feo, solo una vez, hace algunos años que en mi lista decía: “12 plátanos no maduros”. Como en Santa Cruz plátano es los que conocemos en La Paz como los plátanos de freir o “postres”, me dio 12 de esos “otros” plátanos. Cuando al sábado siguiente le digo: Doña Wilma se habiá equivocado, ella me dijo que la equivocada era yo, porque en la lista tenía que haber especificado que eran 12 “gualeles pintoncitos”. Grave eso del idioma.

Es entretenida esta parte de la rutina de los sábados, porque ningún Sábado es igual a otro. A veces hay fiesta de las carniceras o del Sector II, Prestes por algún santito con entrada folclórica incluida (un sábado el Roland ha corrido como siempre con su carretilla celeste pero con traje de caporal, un chiste todos lo miraban por los escandalosos cascabeles de las botas en tanto calor). Lo lindo es que en esas fiestas se escuchan taquiraris, seguidos de cuecas, chovenas y tinkus, toda una mezcla.

A veces llevo a los chicos, y me encanta que mientras la Eva ponga las verduras en la bolsa negra, cuando ya está todo debidamente pesado y embolsado, ellos vayan calculando la cuenta: papa 6, zapallo 2 = 8, el tomate 5= 13, cebolla 4 = 17… y así sucesivamente. Si le achuntan bien la Eva les regala un ramito de apio o una lechuga, y ellos chochos, más que por el regalo por haber demostrado su “rapidez” para las sumas. (Así practican cálculo mental los muy flojos porque en la casa no me hacen caso). Alguna vez los mando a un puesto cercano a comprar algo y ellos tienen que saber pedir lo que quieren, preguntar cuanto cuesta, pagar y traer cambio. Es buen ejercicio, y se sienten lo máximo por haberme ayudado en el mercado.

Lo que más me gusta del mercado:

- El olor de las verduras y las frutas, especialmente del cilantro, la albahaca, la naranja, el mango, el “gualele pintoncito”.

- Ver como ese lugar parece un hormiguero, donde todos están haciendo algo, desde grandes hasta los niños ayudando a sus padres.

- Como trabajan juntos gente de todos lados, en un esfuerzo común de hacer del Abasto II o Mutualista el mejor mercado de la ciudad.

Lo que no me gusta:

- Cuando no tengo tiempo de ir.

11 comentarios:

Lilyth dijo...

Encantada con la descripción, aunque nunca fui de compras por esos lares jajajaja, extraño el mercado de Sucre, unos sanduichitos de muerte que venden en los siete lunares y que cuando vas al "merlan" no puedes dejar de comer jajajaja

Besitos Vania

Livi5 dijo...

Nostalgias es tambien lo que yo sentiré pronto Vania, por eso comparto muchisimo tu sentir con relación a esta ciudad de los anillos.

Saludos!

CUCHITA dijo...

Me haces acuerdo cuando ibamos a hacer mercado en cochabamba, los sabados cierran algunas calles y las vuelven mercado, nunca he sido buena con los nombres pero tengo buena memoria con las caras y los lugares.
Mi hermana me traia de su carro parlante jejej

Albanella dijo...

Soy de la cultura del supermercado jeje voy para ciertas cosas nomás a los mercados y me encanta pasear por ellos, perderme.. tienen su encanto.

Adoro leerte, puesto que en tus letras, cada vivencia se pinta de colores.


Saludos!

Daniela Otero dijo...

A mì también me encantan los mercados. Oye...¿no habremos sido hermanas en una vida anterior?

Gigi dijo...

Ahhh los mercados...antes protestaba cuando me tocaba ir, que si la mugre, que si el calor, que si los empujones...mmm...ahora los extraño, los carritos aqui no hablan.

El Tincho dijo...

Me acabo de dar cuenta de lo fatuas que resultan mis vistas a los supermercados de la ciudad de los anillos, donde en lugar de gente conocida que te elija buena verdura, me hallo con pasillos cada vez más opresivos, productos chinos queriendo ser americanos y ratones que simplemente no deberáin estar ahí.

Creo que me voy al Mutualista este sábado...

Vania B. dijo...

Lilyth: No conozco Sucre. Es una de mis tareas pendientes comer un sandwich de chorizo de la siete lunares, que me dice mi madre es una pariente lejana nuestra jeje.

Livi: Grave dejar tu corazón en algún lado. Lo importante es que lo recuerdos van donde vamos.

Cuchita: Lo lindo de los mercados de Cocha es la variedad de frutas y verduras y todo más barato que en SCZ y LPZ. Bueno, no sé como será ahora, lo que sí sé es que todo cuesta el doble ahora, dos años y pico después del post en cuestión.

Nella: Me hiciste sonrojar. Gracias querida Nella.

Dani: Pued ser querida Dani, tenemos muchas cosas en común.

Gigi: Los mercados, a pesar del calor, la mugre y todo lo demás tienen su encanto: las "caseras" son lo máximo.

Tincho: Me hiciste recuerdo que una vez vi un ratón en el Hipermaxi Norte, pero cuerudamente seguía comprando ahí porque me quedaba al paso entre el Mutualista y mi casa. El Mutualista tiene buena verdura y buenas frutas, además encuentras TODO, desde libros usados, artículos de librería, DVD's truchos plantas y una infinidad de cosas, además es más limpio que Los Pozos y hay menos trancadera si vas en auto. Lo cierto que no hay como tener una casera que sepa tus gustos y te guarde lo mejorcito. 100% recomendable.

Un abrazo a todos y todas.

guitarrerocantor dijo...

Que hermosa descripcion, realmente me transporte. Me hizo recuerdo al mercado de Tarija, Conoces?

Vania B. dijo...

No!!!! no conozco el mercado de Tarija, ni Tarija tampoco. Me muero de ganas. Todas las personas que conozco que han ido a Tarija han quedado encantadas con esa ciudad.

Un abrazo, Verty.

NiNoSkA NoGaLeS dijo...

extraño Bolivia!!!
=(

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