lunes, marzo 10, 2008

EL PARQUEO

Don Daniel debe tener como sesenta y cinco a setenta años, tiene algunos dientes (otros no), el pelo blanco siempre bien recortado y una gorra color sepia (originalmente ha debido ser café o roja) que no se saca nunca, haga sol, llueva, sea de noche o de día. Es el cuidador del parqueo donde dejo el auto.

Vive en un cuartito en el mismo parqueo. Desde tempranito está barriendo la calle, lavando autos, o en largas charlas con una cholita viejiiita que se sienta en un banquito de madera al lado de la mesa donde él tiene sus "fichas" de control, cerca de la ventana del cuarto donde está el reloj marca tarjetas con el que controla el tiempo de parqueo.

Algunas veces charlamos un poco, y por lo general cuando salgo del parqueo me recomienda que guarde bien mis llaves, que agarre bien mi cartera, que no vuelva muy tarde y que si mi choli (léase esposo) va a recoger el auto, que le avise, porque él no debería dejar que "naties shempre" se lleve el auto, sólo yo.

Otro personaje del parqueo es el Andrés, hijo de Don Daniel. El Andrés también lava autos y es un as del volante, pues cuando el parqueo se llena, acomoda los autos metiéndolos en los recovecos más estrechos con pocas maniobras. Siempre está sonriente con su gorro azul de lana y sus ojos achinados como ojales.

El ingreso al parqueo es una pendiente de 45 grados. Le tenía mucho miedo, sobre todo al salir, pues quedarme en medio de la pendiente era nomás para poner el freno de mano, bajarme y llamar al Andrés para que me de una mano o si no, me abandonaba en neutro hasta llegar otra vez a lo plano, le pedía a Don Daniel que me de el visto bueno desde la calle y de un solo impulso sacaba el auto hasta afuera. El otro día en medio camino se me atravesaron dos viejitas que caminaban a paso tortuga en la calle, así que me tuve que quedar en medio camino y lo peor es que otro auto detrás mío estaba ya en la pendiente. Lo primero que hice fue abrir la ventana y llamar al Andrés para que me auxilie, pero nada, no me escuchaba. Así que tomé la decisión: partir en tremenda subida como me había enseñado el choli: soltar poquito a poco el embrague, apretar el acelerador hasta llegar al "punto cero" y partir. ¡Lo logré!!!! No podía creer, salí del parqueo con una cara de alegría que me duró unas cuadras. Me imaginaba a la gente que se me cruzaba pensando "y esta bolas, de qué sonríe" y me daba más risa.

En las charlas con Don Daniel, hay una historia que me ha contado como tres o cuatro veces, pero me encanta la forma cómo lo cuenta en su aymara-ñol:

" Señorita, te via contar, no pas tejar el auto en la calle nunnnnca shempre, bien pelegroso es. El señor del este auto torato teniaba una vagoneta lendo, sos llantas herrrrmossso no así - vas descolpar- no así homildes como tos llantitas, no, bien lendo cruesso, crande sos llantas. Una noche por Achomani se habiá dejado so auto en la calle. A la metia hora se habiá recresado y habiá escochado on ruido k'aj-k'aj. Sebiá cercato y tos hompres se estaban sacando sos llantas. El señor se habiá querido gritar cuanto ono nomás ono de los hompres habiá sacado so revolver y "calladito carajo" lebiá dicho. El otro como sonso nomás sebiá tenido que merar, calladito como se sacaban sos llantitas y en on taxi se lo habián subido sos llantas y ch'an lesto sebián desparecido. Ahura lloranto está el señor, ves? por tejarse en la calle, ahura nuay garantías pues señorita, crave está. Aquí to autito securo está nove?".

16 comentarios:

Anónimo Jackson dijo...

Es como si el finado Victor Hugo Viscarra haya tenido un cuento apto para todo público y te lo dio a vos para que lo mostrés.

Andrés Pucci dijo...

son personajes "comunes" pero pintorescos que iluminan nuestros grises días.

es bello la paz, no?

juan martinez dijo...

me gusta tu estilo y tu blog!!!

si puedes visitame:
www.misesbozos.blogspot.com

un saludo y muchas gracias!!!

Lilyth dijo...

Mil felicidades por partir en subida... entiendo perfectamente tu satisfacción jijiji
lo siguiente es Monaco jajajaja

Lilyth dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ALBERTO dijo...

ejejeje... ese don Daniel es todo un "marquetero".

Bien che!! felicidadez a vos por tu proeza, era sólo cuestión de animarse!!!

Saludos.

santiago dijo...

La alegria de sonreir sólo con la humildad del Sebas jajaja... Salve ohh Vania!

Marco dijo...

Sos lo máximo Vania, pasar por tu casa es siempre refrescante.

Caminante Con Destino dijo...

Don Daniel, que bonito como lo relatas tu lenguaje es claro y sencillo, felicidades amiga, si en La Paz y tambien he vivido esas experiencias en los parqueos, chiquititos y los cuidadores tan pintorescos, jeje saludos

utópico dijo...

y... son aquellas pequeñas cosas lo que hacen los dias mas amenos. Sin duda.
Que bueno que pudiste partir en subida, y no hay nada mejor que andar sonriendo por cuadras... sin que nadie sepa porque lo haces... ja!

saludos!

CUCHITA dijo...

Don daniel todo un personaje, me encanta como escribes
saludos

Gevalher dijo...

Felicidades por haber logrado domar la fiera (la pendiente, claro!).
Ese don Daniel se hace marketing estilo paceño, su moraleja es que si no dejas el auto a su buen cuidado, podrías sufrir el destino del cuate ese que se quedó mirando como se llevaban sus llantitas. Linda la historia, como siempre.

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Jackson: Nah, el Víctor Hugo era otro nivel, mi cotidaneidad es aburrida a comparación a la del Viscarrita, pero gracias, lo consideraré como un cumplido.

Andrés: Sí, son personajes comunes que la mayor parte del tiempo pasan desapercibidos.

Juan: En unos minutos me doy una vuelta.

Lilyth: Me hiciste recuerdo a la abuela del Vlady (Sarita) que cuando me veía llegar en el auto desde su ventana me decía "hola Fangio". Y sí, lo siguiente es Mónaco, o por lo menos sentir menos escalosfríos en algunas curvas a la bajada de la Kantutani.

Alberto: Ese se llama Marketing Paceño yaaaaaa.

Santiago: jajajaja cierto, nada más me faltó la cara de "soy lo máximo".

Marco: Hoy al venir a la ofi me acordaba de vos escuchando "el chapaco alzau" en una versión de Savia Andina sin tanto feeling como cuando cantas vos.

Marcocaminante: Parqueos angostos solo en La Paz, cuidadores pintorescos en todo lado.

Utópico: Cierto, o te ven con cara de "¿?" o de loca, con tanto kilombo pasando en el mundo, a quién se le ocurre ser tan desubicado no ve?

Cuchita: Sí, todo un personaje, no hay duda.

Geval: ja, cierto, si no quiero mirar como sonsa como me chorean las llantas (aunque sean "homildes" mis llantitas), mejor guardo nomás el auto en el parqueo de Don Daniel.

thestranger dijo...

Querida Vania, me dio mucha alegría hablar con vos el otro día, aunque fuera un ratito (tenía a una decana en frente mirándome fijamente y no pude continuarla!!!) Siempre un gusto pasar por tu blog
Beso!

Oso Jucumari dijo...

jajajaja, gracias por tus cronicas Vani!!!!

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Lili querida: que bueno que tengas otra jefa que se llama Vania ;)

Osezno: gracias a vos por pasar por aquí.

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